"Nuestro entendimiento se conoce, no por su esencia, sino por su acto.
Y este conocimiento puede ser doble: particular y universal.
Para obtener el primero, basta la misma presencia del alma,
principio del acto por el cual se conoce a sí misma, y por ello se dice que se
conoce a sí misma por su sola presencia".
Suma Teológica 1 q87 a1 c
|