La Iglesia Pueblo de Dios

La Iglesia Pueblo de Dios

(Publicado en la revista Cristiandad, marzo 1975)

Se ha dicho que Isaías fue un profeta cuyo espíritu de raza, le llevó a escribir versos inspirados en sueños de prosperidad para su patria privilegiada que más tarde, y sobre todo, en el Nuevo Testamento, este espírtu cristaliza en un igulitarismo supranacional, para el que ya da lo mismo ser griego que judío. (cf. Rom. 10,12).

Esta manera de hablar hiere los oídos cristianos. la Biblia está inspirada por Dios y el hagiógrafo escribe sin mezcla de error alguno, cuando quiere decir algo, lo dice, y la 'veracidad de Dios garantiza que lo que dice es cierlo, ni más ni menos. (cf. Ap. 22, 18-19).

Si en el Antiguo Testamento se promete algo a un peblo concreto, ese pueblo puede esperar ciertamente lo que se promete, porque el don de Dios es sin arrepentimiento. (cf. Rom. 10,29).

Pero también es cierlo que lo que Dios promete no depende de la fidelidad del beneficiario. Aunque Israel fuera infiel, poderoso es Dios para hacerse un pueblo nuevo. (cf. Rom. 9, 25-26).

Por eso no deja de ser cierto que pueden apropiarse a Ia Iglesia las complacencias de Dios con Israel. (cf. Rom. 4, 16-17).

El nuevo pueblo de Dios es escogido debido a la infidelidad del pueblo de Dios por antonomasia. (cf. Rom. 11,11). Pero sería más beneficioso para el nuevo pueblo de Dios que Israel fuera fiel, (cr. Rom. 11,12). Y lo será. (cf. Rom 11, 25-27). Pero esto no presupone el fin de la Iglesia.

De la misma manera que lo que se dice del peblo de Dios en el Antiguo Testamento, puede considerarse dicho de la Iglesia, lo que se dice de ella en el Nuevo Teslamenlo puede atribuirse al Jsrael de la carne. (cf. Vat. II, conslitución "Lumen Gentium" 11, 9). Hacerlo así alimenta la esperanza cristiana. Cuando esta se cumpla, la Iglesia católica y apostólica seguirá siendo pueblo de Dios, y el Israel de la carne, congregado por Dios desde los cuatro vientos. (cf. Val. II, decreto "Ad Gentes" 1,9), será también Iglesia de Cristo.

Entonces no habrá más que un solo rebaño y un solo pastor, las ovejas hallarán pastos), y los lobos con piel de oveja no perturbarán porque habrán sido destruidos por el soplo de la boca y el esplendor del segundo advenimiento del Mesías.
Manuel M. Domenech Izquierdo


Camino(s) ascendente(s):