Somos familia de Dios

Somos familia de Dios

Todavía fosforescen en nuetras retinas las imágnes del Papa en Valencia durante el V Encuentro Mundial de las Familias.

Hemos estado este año "vivendo nuestra misa", "haciendo de los mares y la tierra como un inmenso altar", en lucha contra las bestias que vienen del mar y de la tierra", las que representamos el día de las familias.

Todos "alrededor de una mesa" que ahora es altar de Sacrificio y al fin será la del "Banquete de Bodas del Cordero".

Dios vive en familia, y viviría en familia, por ser trinidad, aunque no hubiera creado nada.

La primera Misa se celebró en familia y en ella se cumplió la promesa que anunciaron los profetas al dársenos a María como Madre, la Reina que vive, la reina que vuelve.

En la casa solariega nos esperan Padre y Madre cuando, los hijos de María, volvamos de la guerra contra el Dragón, la bestia y el falso profeta que promete fraternidad sin familia.

Cuando, para desprestigiar a Jesucristo, le dijeron que su familia quería verle, dijo Él que "el que cumple la voluntad de su Padre, ese es su hermano, su hermana, su Padre y su Madre".

Sí. Somos familia de Luis de Francia y Fernando de Castilla. De Isabel, la Católica, y de las isabeles de Hungría y Portugal. De Hermenegildo, Recaredo y Santiago. De Rosa de Lima, de Juan Diego y Fray Escoba. De Pelé, Luis Gonzaga y de los franciscos de Borja y de Javier.

Somos hermanos. Hijos de Ish-fanim, de Hispania, de España. Raza de Hispanidad, que al ser resto de cristiandad, nos hizo Hijos de Dios, y, por eso, somos familia de Dios.

Hagamos siempre con Él vida de femilia.


SS. Papa Francisco, Angelus 1 de noviembre del 2015

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