Per crucem ad lucem

Per crucem ad lucem

Está clavado en la cruz
con la cabeza abatida,
sangrando por la herida
para que tú tengas luz.

En el costado observé
que la sangre y suero manan
mientras mis labios desgranan
el ¡Señor, perdóname!

Su Madre, María, llora
a su Hijo nos ha entregado.
Él, por mí, crucificado
y mi corazón le implora:
¡Oh Señor, perdóname!

¿Cómo es posible pasar
por delante del Señor,
que colgado del madero
me mira, con tanto esmero,
sin sentir por Él, amor?

¡Oh Jesús, mi bienamado,
perdóname una vez más,
te prometo que jamás
de Ti olvidarme podré...
Mas si de Ti me olvidara
no permitas que me pierda
para el Reino que me has ganado.

La luna se muestra llena,
la Pascua se está acercando,
y mi corazón sangrando
porque se muere de pena.

Semana Santa 2004

¡El Señor resucitó!
Éste sea vuestro canto.
cesad ya vuestro gran llanto...
a la muerte derrotó.

Domingo de Pascua 2004

Francisco de Paula Suñé


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