Explicación de la nota en la página del Beato Ramon Llull

En mi página de Ramón Llull digo que si los hombres hubiéramos seguido a Ramón Llull, la internet hubiera existido, por lo menos, un siglo antes. Lo explicaré así: Como dice Jordi Gayà en su artículo "Ars Patris Filius. Buenaventura y Ramón Llull". Estudios Lulianos 27 (1987): 21-36, Ramón Llull debió consultar después de su conversión para prepararse para su vocación misional, las obras de San Buenaventura, y concretamente el Intinerario de la mente a Dios.

En esta obra encontramos este párrafo:

Como sean, pues, bellas todas las cosas y, en cierta manera deleitables, y como no exista delectación ni hermosura sin la proporción, que consiste primariamente en los números, es necesario que todas las cosas sean numerosas y, por lo mismo, el número es el ejemplar príncipe en la mente del Creador; y en las cosas el principal vestigio que nos lleva a la Sabiduría. Vestigio que, por ser evidentísimo para todos y cercanísimo a Dios, a Dios nos conduce muy de cerca como por siete diferencias o grados y, al aprehender las cosas numerosas, deleitarnos en las proporciones numerosas y juzgar irrefragablemente por las leyes de proporciones numerosas, hace que le conozcamos en los seres corporales, sujetos a los sentidos.

Esta es precisamente la actividad del científico o técnico que hace progresar la tecnología, como explico en "El proceder científico".

Con estos anhelos el impulso del progreso de las tecnologías de la comunicación y la información hubiera sido más eficaz que el andar como sonámbulos. Arthur Koetsler, testimonio nada motivado por cuestiones religiosas, llama a los científicos sonámbulos, en el sentido de no ver a dónde van, en su obra "The sleepwalkers". Dice Jacinto Verdaguer, en uno de los versos de su poema El somni de Sant Joan, que el pájaro que llama el amor, mueve más deprisa las alas.