La Divina Pastora

La Divina Pastora

Reza una piadosa canción:

  Altísimo Señor
que supiste juntar
a un tiempo en el altar
ser Cordero y Pastor

San Bernardo, comentando "que los vírgenes siguen al Cordero a dondequiera que va (Apocalipsis) y que "Jesús les estaba sujeto" (San Lucas después de la pérdida y hallazgo en el templo), dice:

"Ella también va delante, y Él la sigue".

La que da leche al Corderillo que le sigue es "Divina Pastora".


7. "Con todo eso, hay en María otra cosa mayor de que te admires, que es la fecundidad junta con la virginidad. Jamás se oyó en los siglos que una mujer fuese madre y virgen juntamente. O si también consideras de quién es madre, ¿adónde te llevará tu admiración sobre su admirable excelencia? ¿Acaso no te llevará hasta llegar a persuadirte que ni admirarlo puedes como merece? ¿Acaso a tu juicio o, más bien, al juicio de la verdad, no será digna de ser ensalzada sobre todos los coros de los ángeles la que tuvo a Dios por hijo suyo? ¿No es María la que confiadamente llama al Dios y Señor de los ángeles hijo suyo, diciéndole: Hijo, ¿cómo has hecho esto con nosotros? ¿Quién de los ángeles se atrevería a esto? Es bastante para ellos y tienen por cosa grande que, siendo espíritus por su creación, han sido hechos y llamados ángeles por gracia, testificando David: El Señor es quien hace ángeles suyos a los espiritus. Pero María, reconociéndose madre de aquella Majestad a quien ellos sirven con reverencia, le llama confiadamente hijo suyo. Ni se desdeña Dios de ser llamado lo que se dignó ser; pues poco después añade el evangelista: Y estaba sujeto a ellos. ¿Quién?, ¿a quiénes? Dios a los hombres. Dios, repito, a quien están sujetos los ángeles, a quien los principados y potestades obedecen, estaba obediente a María, ni sólo a María, sino a José por María. Maravíllate de estas dos cosas, y mira cuál es de mayor admiración, si la be nígnísima dignación del Hijo o la excelentísima dignidad de tal Madre. De ambas partes está el pasmo, de ambas el prodigio: que Dios obedezca a una mujer, humildad es sin ejemplo, y que una mujer tenga autoridad para mandar a Dios, es excelencia sin igual. En alabanza de las vírgenes se canta como cosa singular que siguen al Cordero a cualquiera parte que vaya. ¿Pues de qué alabanzas juzgarás digna a la que también va delante y el Cordero la sigue?".
San Bernardo SOBRE LA EXCELENCIA DE LA VIRGEN MADRE (I)


El Papa Pío XII dirigió estas palabras significativas a un grupo de peregrinos genoveses el 21 de abril de 1940: "A Ella (María) que amó a Cristo más que Pedro, Jesús confiaba en la persona de Juan, bajo la cruz redentora del mundo, como hijos suyos a todos los hombres, ovejas y corderos de un rebaño reunido y disperso, constituyéndola así Divina Pastora, Madre común y universal de los creyentes y comparándola a Pedro, que es el Padre común y universal y el Pastor terrestre".
Divina Pastora Lettera


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