La Suma Teológica contrastada con la ciencia.

La Suma Teológica contrastada con la ciencia

Capítulo 10o
Aportaciones científicas

Perplejidad Humana ante la Física Moderna

Está ampliamente admitido que los dos capítulos de la física moderna más misteriosos son el de la mecánica cuántica y el de la teoría de la relatividad. En este ámbito se formulan preguntas que quedan siempre sin respuesta tales como:

La física cuántica y la teoría de la relatividad no son interpretaciones ontológicas de estos hechos, sino formulaciones fisicomatemáticas que permiten trabajar técnicamente con estos fenómenos y, por tanto, no satisfacen a la mente filosófica que, naturalmente, desea una visión subsumida en su sistema metafísico.

Si la mente se cierra sobre sí misma, sin dejar paso a nuevas luces, no se puede salir del atolladero de contradicciones en que se ha sumido la ciencia al abandonar la filosofía tradicional desde el renacimiento.

La física, a fines del siglo XX, tiene dos importantes problemas por resolver.

Uno, la interpretación del experimento de las dos rendijas. Al no poder decir por qué rendija pasa la partícula, se la cambia por una onda de probabilidad de presencia y se dice que las partes de esa onda interfieren. Pero no se puede admitir la interferencia de probabilidades. Probabilidad es, por definición, la media de los resultados de un experimento repetido muchas veces, y la interferencia es algo que se da cuando varias cosas suceden a la vez. La probabilidad, además, no tiene dirección ni sentido, como han de tener las magnitudes vectoriales que interfieren. Los tiene la amplitud de Feynman. Por eso no puede ser simplemente una probabilidad. ¿Qué es pues, esa onda?. Esa onda que hace decir a Heisenberg que "la interferencia de probabilidades" impide el ejercicio de la lógica sensata.

El otro, es la interpretación del resultado del experimento de Michelson de 1881. No se observa ninguna influencia de la velocidad de la Tierra alrededor del Sol, sobre la velocidad de la luz. Dos observadores que se mueven entre sí, encuentran el mismo valor cuando miden la velocidad de la luz. Einstein postula que las coordenadas de espacio y tiempo de los dos observadores se transforman según Lorentz, de manera que resulte la constancia de la velocidad de la luz para ambos. La transformación de Lorentz es la expresión matemática de lo que parece que sucede, pero no lo que sucede ni, mucho menos, su explicación. El tiempo y el espacio son entes de razón, y las matemáticas pueden hacer con ellos lo que quieran. Pero como no se fundan en la misma cosa, no se transforman confusamente mezclados, de manera que "lo mismo" "no sea" "lo mismo" para distintos observadores. Téngase en cuenta que la teoría de la relatividad no dice que se vean las cosas distintas según los puntos de vista, como todas las filosofías admiten, sino que en realidad "son" distintas, cuando cada uno "calcula" lo que debe ver el otro, desde su otro punto de vista, lo cual no puede ser cierto.

El fin de este capítulo es la explicación de estos dos problemas de manera satisfactoria, tanto para el filósofo católico, que sabe bien las 24 tesis tomistas, como para el físico que conoce las fenómenos físicos en cuestión y su análisis matemático más moderno.

Hacia la Interpretación Ontológica de la Física

Con la aportación que supone pensar en la posibilidad de una propagación instantánea de las interacciones cósmicas, que podemos sacar de Santo Tomás cuando explica la instantaneidad de manifestación, en todo el universo, del fenómeno luminoso, podemos señalar algunas vías de interpretación ontológica de los fenómenos que trata la física moderna, que pueden llevar a fecundas conclusiones en el futuro. Suele decirse, incluso en los libros de texto, que las ciencias físicas y sus aplicaciones técnicas derivadas, progresan a medida que la elaboración de las teorías permite resultados más aproximados a la realidad. Pero las teorías mismas pueden basarse en supuestos erróneos y, por tanto, es muchísimo mejor buscar la aproximación entre los principios de las teorías y la realidad ontológica de las cosas.

Presupuestos por parte de la filosofía

Los principios de la filosofía tradicional que hay que tener en cuenta son pocos, pero muy fecundos. A modo de resumen recordatorio pueden citarse:

  1. La forma es principio de la cualidad; la materia de la cantidad.(*)
    (*) Suma Teológica III q90 2
  2. Todo lo que se mueve es continuo.(*)
    (*) "Física". ARISTOTELES. Libro VI 4 234b
  3. Las formas cambian como los números.(*)
    (*) Suma Teológica. I q76 a4 s4.
    Suma Teológica II-1 q 52 a1 c.
    "Metafísica". ARISTOTELES. Libro VIII. Bk 1043 b33
  4. Los pesos son como los amores de los cuerpos.(*)
    (*) "La ciudad de Dios". SAN AGUSTIN. Libro 9 cap. 28
  5. La causa de la inercia es inteligente y separada de la materia.(*)
    (*) Véase "El principio de inercia" en el capítulo "CONTRASTES DINAMICOS".
  6. Nada se opone a la posibilidad de una manifestación instantánea de la presencia ontológica entre los cuerpos materiales.

En cuanto a la filosofía de Santo Tomás se suponen también conocidas todas la implicaciones contenidas en esta breve pero compendiosa cita: "Vemos en los cuerpos físicos que la inclinación que tienen al ser, no la tienen en virtud de algo añadido a su esencia, sino en virtud de la materia, que anhela el ser antes de tenerlo, y en virtud de la forma, que lo mantiene una vez que existen". Suma Teológica I q59 a2 c.

Aquí tenemos los tres aspectos de toda realidad: materia, forma o información, y tensión o fuerza que proviene, sea del anhelo de la materia por manifestarse, como de la forma por realizar una idea o mantener lo realizado, que en el reino mineral son interpretadas por la física como potencial o energía potencial. Es decir, memoria, inteligencia, y voluntad, o conciencia, concepto, e intención, en psicología, y materia, forma, y energía, en física.

La física, hasta ahora, no había considerado más que la materia y la energía, y con esto quedaba corta para alcanzar la realidad. Ya lo advertían los grandes pensadores como, por ejemplo, Vazquez de Mella, quien después de una disgresión, en la que rechaza tanto el materialismo como el energicismo, dice que la realidad es triádica: "¿Cual es la deducción? Que falta un tercer término que no alcanzamos, que debe existir una unidad, central, interna, que subordine y establezca el nexo de la variedad, y la explique. Entonces no será unitaria, ni dualisata, será triádica, conforme a la ley suprema que, como un blasón en que se grabó Él mismo, puso Dios en las cosas y en los entendimientos"(*) .
(*) VAZQUEZ DE MELLA, Juan. "Filosofía de la Eucaristía". Ed. Subirana, Barcelona 1952

Pero, la física, contempla hoy, cada vez más en serio, los tres aspectos de la realidad: materia, energía, e información.

"Some scientists are suggesting that information deserves full equality with matter and energy, that it should join them in some sort of "Scientific Trinity", that these three things are the main ingredients of reality". ("The Atlantic" April 1988 p 29, Did the universe just happen?, an article by Robert Wright on Edward Fredkin's theory).

Jean Guitton en "Dios y la Ciencia", obra que pretende ser un resumen filosófico del estado actual de las ciencias, dice: "La próxima etapa será la física 'semántica'. Esta revolución abre la tercera era de la física".(*)
(*) GUITTON, Jean. "Dios y la ciencia". Ed. Debate, Madrid 1992, p. 88.

Presupuestos por parte de la física

Por parte de la física suponemos bien conocido que el problema de la dinámica es relacionar las fuerzas, tendencias, tensiones, potenciales, con el movimiento de las cosas en el espacio y el tiempo.

Louis de Broglie entendió que a cada partícula en movimiento se le puede pensar asociada una onda de probabilidad de presemcia de la partícula, cuya propagación, dependiente de las tensiones o potenciales circundantes, permite calcular la probabilidad de esta presencia en cada lugar, en momentos sucesivos.

La ecuación de Schrödinger expresa matemáticamente la evolución de esta onda de probabilidad: el giro de la fase de la onda de una partícula, con respecto a la variación de su posición, es proporcional al ímpetu, y el ritmo al cual cambia su fase con el tiempo es proporcional a la energía. Usamos la palabra "ímpetu", en vez de "cantidad de movimiento" o "momento", siguiendo a Julio Palacios, que fue, a la vez, físico y académico de la lengua. Es realmente más expresivo decir que la "impulsión" (f.t) produce "ímpetu" (m.v).

La integral de Feynman es el núcleo de la ecuación de Schrödinger. Le evolución de la onda se calcula sumando el resultado de una integral a través de un camino que va desde todos los puntos a cada uno de ellos, según todos los caminos posibles. Esto la hace semejante al principio de Huygens. Richard Feynman presume de que su teoría es la más básica, exacta y general que ha podido alcanzar la física en toda su historia. "No hemos encontrado nada equivocado en la teoría de la electrodinámica cuántica. Por tanto, yo diría que es la joya de la física, la posesión de la que estamos más orgullosos".(*)
(*) RICHARD P. FEYNMAN. "Electrodinámica cuántica". Alianza Universidad. Madrid 1988. (pag. 21).

Los últimos hallazgos de la física

Vamos a tratar dos temas importantes para el objetivo que nos hemos propuesto:

Empezaremos por el primero de ellos y dejaremos el segundo para el apartado final: "Ponderación crítica de la Relatividad"

Después de muchos años de estar considerando todo esto, encontré el texto de una ponencia de Martín Gutzwiller titulada "Huygen's principle and the path interal"(*) , en el que explica que la integral de Feynman coincide con el principio de Huygens si la velocidad de la luz tiende a infinito.
(*) GUTZWILLER, Martin C. (1998). "Huygen's principle and the path interal". En: S. Lwndqvist et al. (ed). "Path Summation: Achievements and goals". Singapore: World Scientific Pub., 1988 Pp. 47-73.

Dicho más exactamente: el Principio de Huygens equivale a la generalización relativista de la integral de Feynman, es decir que ésta última se deriva del primero si la velocidad de la luz tiende a infinito.

Con el supuesto por parte de Santo Tomás de la velociada infinita de la luz sabemos que no hay ningún impedimento ontológico para admitir que la manifestación del estado de los cuerpos sea instantánea.

En la introducción dice que la esencia de la mecánica cuántica se expresa en el principio de indetermincación de Heisenberg: el mismo objeto físico puede ser descrito de dos maneras mutuamente exclusivas, pero sin embargo correctas. Las dos maneras dependen una de otra y están conectadas por fórmulas matemáticas bien definidas. Una similar ambivalencia se aplica a la mecánica cuántica en sí misma: cada una de las partes de la matemática las provee de fundamento completo: el análisis funcional empieza con la ecuación diferencial parcial de Schrödinger, el álgebra formula la mecánica cuántica en términos de matrices y teoría de grupos, y la geometría es el básico ingrediente de la intergarl de camino de Feynman. Esta tres partes de la matemática: geometría, álgebra y análisis tienen su fila en la Tabla de tríadas.

El principio de Huygens es algo muy intuitivo. Todo punto actúa como foco emisor de una nueva onda. Los rayos pasan por todos los puntos, en dirección a todos los puntos. El concepto importante es decir "desde todos, hacia todos, por todos". No se interprete este principio como que sea útil para fenómenos de propagación unicamente. Si tuviéramos que predecir la rotura de una viga a tracción, sería racional calcular la resistencia de todos los caminos y decidir que se romperá por la superficie perpendicular a las líneas de menor resistencia. No ha habido propagación, pero sí integración de todas las posibilidades por todos los caminos. Es así como hemos de imaginar el uso del principio de Huygens, cuando lo ponemos en relación con la integral de camino de Feynman.

Martín Gutzwiller empieza explicando que el fenómeno de la difracción de la luz fue descubierto por el padre jesuita Francisco María Grimaldi (Bolonia, 1618-1663), quien, al describir su descubrimiento, puso en uso la palabra "difracción" en óptica, al igual que San Alberto Magno introdujo la palabra "afinidad" en química. El P. Grimaldi fue el primero que compuso una teoría ondulatoria de la luz. Martín Gutzwiller piensa que "el desarrollo histórico de los conceptos de la difracción en óptica, están en la base de la integral de camino de Feynman".

Después dice que los 200 años de historia, que van desde los estudios de la difracción por el P. Grimaldi, hasta que Kirchhoff deduce el principio de Huygens de la ecuación de onda, son como una versión expandida de los 20 años que van desde la ecuación de Schrödinger hasta la integral de Feynman. Pero mientras los doscientos años primeros son "alejándose de la naturaleza", los veinte años de Schrödinger a Feynman "son en sentido opuesto, volviendo a la naturaleza" ("back to nature").

Como católico me place recordar aquí aquellas palabras que el Santo Padre dirigió a la Juventud: Su Santidad el Papa Juan Pablo II dijo en la "Carta apostólica del Papa a la juventud", el 31 de marzo, Domingo de Ramos de 1985, no 14: "Es necesario que la juventud sea un "crecimiento". Para ello es de enorme importancia el contacto con el mundo visible, con la naturaleza. Esta relación nos enriquece durante la juventud de modo distinto al de la ciencia sobre el mundo "sacada de los libros". Nos enriquece de manera directa. Se podría decir que, permaneciendo en contacto con la naturaleza, nosotros asumimos en nuestra existencia humana el misterio mismo de la creación, que se abre ante nosotros con inaudita riqueza y variedad de seres visibles, y al mismo tiempo invita constantemente hacia lo que está escondido, que es invisible".

Esto recuerda lo que Martín Gutzwiller considera un retorno "back to nature". Es lo que considera deseable y bueno. Quiere decir que se hubieran ganado 180 años si no se hubiera abandonado la naturaleza.

Por todo esto, cuando buscando cosas relacionadas con el experimento de Aspect en las bases de datos de la red de la empresa, dí con el "research report" de Martín Gutzwiller que decía que la integral de Feynman coincidía con el principio de Huygens, cuando la velocidad de la luz tiende a infinito, inmediatamente lo pedí y me dedique a profundizar este tema durante varios años.

Epifanía, música y deriva

Como hemos dicho, la física trata de materia, de información y de energía. Este párrafo se titula así para recordar estos tres aspectos. La información se manifiesta: esto significa "epifanía". "Nada existe sin música", dice San Isidoro de Sevilla. Hemos de hablar de las vibraciones cosmicas. Al final se harán unas consideraciones sobre los arratres totales y parciales de los sistemas en movimiento relativo con interacción entre sus elementos: por eso decimos "deriva", utilizando términos marinos.

Epifanía

Hay también una epifanía de los cuerpos. San Agustín dice que hasta las piedras se dan a conocer: "Los pesos son los amores de los cuerpos y los cuerpos se dan a conocer, ya que no pueden conocer"(*) .
(*) SAN AGUSTIN. "La Ciudad de Dios". L XI c 27 2. BAC n 171

Esta epifanía o manifestación corporal, ya entendida por San Agustín, es la realidad ontológica que Paul Davies entrevé desde un punto de vista científico(*) . Paul Davies, en su libro "La Superfuerza", nos cuenta: "Recuerdo que cuando era niño me dijeron que la Luna hacía que los océanos subieran y bajaran en las mareas diarias. Siempre me pareció misterioso que el agua de los océanos "supiera" dónde está la Luna y siguiera sus movimientos a través del cielo. Cuando, siendo estudiante, conocí la gravedad, la sensación de desconcierto se hizo aún más profunda. ¿Cómo podía la Luna cruzar cuatrocientos millones de kilómetros de espacio vacío y tirar de los océanos?. La respuesta usual -que la Luna produce un campo gravitatorio en sus inmediaciones, campo que alcanza a los océanos y los induce a moverse- tenía un cierto sentido, pero aún no me sentía satisfecho. El campo gravitatorio de la Luna es invisible. ¿No sería tan sólo una forma de hablar?. ¿Explicaba realmente algo?. Tenía la impresión de que de alguna forma la Luna debía decir a los océanos que estaba allí. Debía cruzarse entre ellos alguna especie de mensaje a fin de que el agua supiera cómo moverse".

Y Paul Davies continúa: "De hecho, la idea de que una fuerza se comunica a través del espacio en forma de señal, no se halla muy lejos del enfoque moderno del tema".
(*) DAVIES, Paul. "La Superfuerza". Biblioteca Científica Salvat n 4. Barcelona. 1988

Y Jean Guitton en "Dios y la ciencia" nos dice:

"Esto significa que el comportamiento del péndulo (de Foucault) está determinado por el universo en conjunto y no solamente por los objetos celestes que están proximos a la tierra"..."parece que todo sucede como si una especie de conciencia estableciese una conexión entre todas las partes de universo"..."la física cuántica nos revela que la naturaleza es un conjunto indivisible en el que todo está relacionado: la totalidad del universo se hace presente en cualquier lugar y en cualquier tiempo".(*)
(*) GUITTON, Jean. "Dios y la ciencia". Ed. Debate, Madrid 1992, p. 116.

La tercera era de la física empieza cuando esta ciencia abarca la información. Veamos algunas citas más de Jean Guitton:

"Lo que se llama realidad no es otra cosa que una sucesión de discontinuidades, de fluctuaciones, de contrastes y accidentes de terreno que, en conjunto, constituyen una red de informaciones".(*)
(*) GUITTON, Jean. "Dios y la ciencia". Ed. Debate, Madrid 1992, p. 80.

"¿Qué es la realidad fundamental sino algo cuyo tejido no es otra cosa que pura información?. "(*)
(*) GUITTON, Jean. "Dios y la ciencia". Ed. Debate, Madrid 1992, p. 88.

No hay acción a distancia. Hay información, epifanía a distancia. La información es lo que "enlaza y explica". Ni la materia ni la energía pueden "enlazar", porque lo que hay que enlazar es la materia y se enlaza informándola y entonces ella reacciona energéticamente (con los pesos que son los amores de los cuerpos). Y también la forma es algo que por sí misma está pidiendo realizarse prácticamente. Pero la física no distingue estas dos procedencias de las tensiones, y a todo llama energía potencial. Huygens implica sólo acción por contacto; no hay acción a distancia, pero sí que hay epifanía a distancia instantánea con eco del resto de universo. Este eco es como una realimentación y la realimentación hace que se pueda guardar información. La realimentación produce estados. Hay memorias basadas en esto. La luz se propaga a velocidad infinita para Santo Tomás "La acción de la luz se extiende a todo lo corpóreo, por ser cualidad activa del primer cuerpo que puede alterar: el cielo".(*) "El universo es como un todo corporal perfecto" (Aristóteles) No es como la holografía, en que está la información grabada. En las partículas está la consecuencia del estado del resto de universo sumado linealmente.
(*) Suma teológica 1 q5 a5 ad5)

Música

Si nos mantenemos en el ámbito de la física, sólo hemos de dar razón de cómo responde cuantitativamente la materia a la solicitud del acto energético que la mueve desde fuera, sin poner cortapisas a la posibilidad de que esta solicitud interrelacione instantáneamente partes materiales situadas a las mayores distancias cósmicas conocidas, porque esta solicitud viene del acto, que es espiritual y que, por poco potente que sea, se sitúa por encima de las barreras del tiempo y del espacio.

La materia apetece el acto. Una parte de universo se predispone a transformarse en una sustancia superior y el resto del universo es inducido por la solicitud de la parte predispuesta. Se inicia un movimiento que complementa el impulso proveniente de las sustancias inteligentes separadas. Este impulso, junto con la apetencia del acto por parte de la materia, constituye la causa del par de energías, cinética y potencial, que se balancean en cualquier vibración.

Como en el universo hay movimiento, hay en él algo continuo. Si no lo hubiera, nada se movería. Se dan vibraciones de todo tipo alrededor de las formas sustanciales que en cada momento existen en la totalidad del cosmos. Estas vibraciones entrelazan todas sus partes según los modos de vibración posibles. Los mismos orbitales atómicos son partes de materia en interacción instantánea con el resto del universo. La interacción de cada átomo con el resto de universo ha sido ya concebida por físicos de la talla de Sir Arthur Eddington: "No existe, pues, contradicción si a veces decimos que la extensión del átomo está controlada por la curvatura del espacio; y otras, que está controlada por fuerzas de interacción procedentes del resto del universo".(*)
(*) "La expansión del universo". EDDINGTON. p. 178. Revista de Occidente. Madrid, 1933.

Las vibraciones del universo son:

Cada una de estas vibraciones se realiza contra todo el resto del universo como par de sistemas contrabalanceados. Pero esto sucede mientras no hay cambios sustanciales en las vibraciones. Como las formas cambian como los números según dijo ya Aristóteles, cuando en algún punto del universo coinciden las vibraciones de manera que llegan a provocar el cambio sustancial, entonces se produce un cambio detectable o medible.

Esto constituye el llamado mar energético del universo vacío, el potencial cuántico que querían De Broglie y Bohm.

Deriva

Visto el resultado del experimento de Michelson en Cleveland en 1881, se concluyó que el arrastre del eter era nulo. El arrastre parcial observado en el experimento de Fizeau se explicó con la teoría de la relatividad.

Veremos que el "arrastre" es total, aunqué no del eter. Visto que la teoría de la relatividad no responde a ninguna realidad, sino que es un simple juego matemático, explicaremos los arrastres parciales según: Física de los arrastres parciales y de la composición de velocidades aparentes. Y más conforme con las últimas teorías físicas en: Arrastre parcial de la probabilidad de amplitud.

Por fin explicaremos en el último apartado "Ponderación crítica de la Relatividad" que por el hecho de que la teoría de la relatividad no sea "real", no pierde peso lo dicho sobre Kant en el capítulo 3o: LA VERDAD EN ENTREDICHO.

Sugerencias para la unificación de las físicas

Ahora, con el soporte de Santo Tomás y estos últimos hallazgos por parte de la física podemos considerar unas sugerencias para la unificación de las físicas.

Como resumen de lo que intento explicar aquí, diré que lo nuevo e importante es:

  1. Las interferencias de amplitudes se dan entre vibraciones que no llegan al cambio sustancial.
  2. El colapso de la onda de probabilidad se produce en el momento del cambio sustancial.
  3. La epifanía o manifestación de la presencia ontológica de un estado es instantánea y no local, sea cual fuere la distancia.
  4. La propagación se realiza por interferencia de amplitudes y no por contigüidad.
  5. La energía absorbida en una absorción no es la que se produjo en una emisión, sino que, de igual manera que la energía emitida en una emisión se reparte entre todas las maneras posibles de vibración del universo, en la absorción se absorbe parte de todas las vibraciones accidentales del universo que, en un determinado momento y lugar, suman la energía suficiente para provocar un cambio sustancial.
  6. Lo que determina la cantidad de energía de la emisión o la absorción es la propia escala de estados de energía de una especie corporal determinada.
  7. La velocidad de la propagación depende del tiempo que se entretienen las vibraciones accidentales que se producen entre una emisión y una absorción.
  8. El que entre una emisión y absorción haya interacciones accidentales entre todos los puntos del universo pasando por todos los puntos y con todos los retardos posibles debidos al entretenimiento de las vibraciones accidentales, hace que la interferencia de probabilidades se pueda computar como suma de una propagación por contigüidad por todas las trayectorias a todas las velocidades, y eso es lo que calcula la integral de Feynman.
  9. Un sistema inercial arrastra con él todas las influencias del resto del universo; por eso precisamente es un sistema inercial; por eso la luz se propaga a velocidad constante en él, y por eso ésta es siempre la misma.
  10. Si hay un sistema transparente en movimiento, cuyas partes intervienen en el entretenimiento de las vibraciones que subyacen a los saltos cuánticos que se observan desde otro sistema, se produce el arrastre de Fizeau mientras las vibraciones accidentales pertenecen materialmente a dicho sistema, y a partir de esto se pueden deducir las fórmulas del grupo de transformaciones de Lorentz.

Añadiendo que un fotón sólo puede ser absorbido, o "detectado por un acto irreversible de amplificación", por un único observador, lo cual no es nuevo, pero sí es también importante, se pueden "entender"

  • el resultado del experimento de Michelson,
  • el escalonado cuántico y
  • la interferencia de amplitudes
en concordancia con las 24 tesis tomistas y el sentido común.

Hasta aquí el resumen. Sigamos con la exposición.

La propagación de la luz se realiza como sucesión de estados de vibración.

El espacio intercorporal es como un caldo de posibilidades (potencia de la materia) en movimiento caótico (en el sentido científico moderno). Los cuerpos son como cristalizaciones de ese caldo según las especies químicas, minerales, vegetales y animales. Las ondas son "sincronizaciones" espacio-temporales del dinamismo de ese caldo.

No es que partículas y ondas den lugar a los cuerpos, sino que la "periferia" de todos los cuerpos del universo es la que determina las propiedades físicas del espacio intercorporal.

El abanico de fenómenos que se desarrolla en el ámbito intercorporal no está regido por un conjunto de leyes racionalistas y pitagóricas inmateriales y desencarnadas como las leyes de Maxwell o la teoría cinética de los gases.

El ámbito intercorporal está lleno de la "vida" que desarrolla la periferia de todas las sustancias del universo en la potencia material.

Hoy día nadie se extraña ya de que se diga que, para la física cuántica, un átomo ocupa todo el universo; pues bien, cualquier punto del universo está influído por todos los cuerpos del universo.

Las ondas electromagnéticas no tienen entidad propia; son ordenaciones parciales del caos estadístico que se origina por los cambios sustanciales que suceden en todo el universo.

Lo que se interpreta como ondas es siempre un promedio estadístico del movimiento de las partes corporales o resultado estadístico de caminos de Feynman. Entre la emisión y la absorción de un fotón, hay un sinnúmero de absorciones y emisiones intermedias. Cada absorción se produce "no localizada". El retardo en la propagación de la luz no se produce por "propagación", sino por latencia entre absorciones y emisiones mientras dura la vibración de las sustancias.

En cada absorción hay cambio sustancial instantáneo. En cada emisión queda vibrando el resto de universo o una sustancia a la frecuencia que marca la fórmula de Planck.

En la emisión y absorción se mantienen las fases de las vibraciones o el desfase es siempre el mismo y síncrono.

Entre dos puntos, el desfase de los diversos caminos sólo depende del número de absorciones y emisiones que se producen en el espacio intercorporal que hay entre los dos puntos.

Para una vibración de una determinada frecuencia, entre dos puntos que tienen un determinado desfase, porque entre ellos se producen un determinado número de absorciones-emisiones, se producen fenómenos de interferencia como si de verdaderas ondas de propagación contínua se tratase.

Ese tiempo de desfase no depende del estado de movimiento del sistema porque las absorciones-emisiones influyen sólo por su número, ya que los cambios sustanciales son no localizados, no se propagan, se producen instantánemanete: "las formas cambian como los números" y "el cambio sustancial es instantáneo".

Cuando se produce una emisión de energía hacia el resto de universo, esta energía se reparte equitativamente entre todas las formas de vibración posibles.

Es importante pensar que puede haber vibración accidental sin llegar a cambio sustancial con interferencias aditivas y que las consecuencias de estas interferencias accidentales son las que causan los cambios sustanciales que no se propagan sino que se van produciendo sucesivamente obedeciendo a la integral de Feynman.

Hay que tener siempre presente que los pasos intermedios del proceso del cambio son en potencia. Si alguno de ellos se diera en acto, ya serían dos transiciones en vez de una sola, y los procesos de interferencia cuántica son de una sola transición.

Mientras la cooperación de todas estas vibraciones no alcancen la amplitud necesaria para el cambio sustancial en ningún punto del universo, esta vibración no será medible por ningún "acto irreversible de amplificación", que se da en toda medición según Bohr, pero cuando en algún punto se produzca un cambio sustancial, el estado de vibración del universo cambiará, y así sucesivamente.

El proceso que va desde la emisión a la absorción de un fotón pasa por un sinúmero de estos cambios. El tiempo transcurrido entre la emisión y la absorción depende del número de cambios y del tiempo en que la vibración se entretiene en cada uno de ellos.

Cierta vez que explicaba esto a mi amigo poeta Antonio Rodríguez Camacho, me apostilló en gracioso andaluz: "vaya, que la luz se encanta con las cosas". No he encontrado mejores palabras para expresar lo que quiero decir. No hay duda de que es realmente poeta, porque pasado el tiempo presentó a un concurso de fotografía una foto que subtituló "La luz se encanta con las cosas". La foto es bellísima. Es esta: Ver foto :-)

A medida que pasa el tiempo, cada vez voy entendiendo más que es así. Es lo que empiezo a vislumbrar en mi página sobre la evolución del universo.

Durante el año 2010 fue para mí un gozo grande leer en la página 151 (Capítulo 1, III Parte) del libro de Joseph Ratzinger "Introducción a la Liturgia": "los vitrales de las catedrales góticas entretienen la luz deslumbrante del exterior, la moldean y dejan transparentar, a través de ella, toda la historia de Dios con el hombre, desde la Creación hasta su segunda venida". Es hermoso que al artista se le sugiera algo que podemos ver también como "entretenimiento".

El tiempo de "encantamiento" o de "entretenimiento" no depende de la distancia entre el punto de emisión y el de la absorción, porque las interacciones que le siguen son "no locales" e instantáneas. Todo el tiempo de retardo es debido a la histéresis de la materia. Por eso la velocidad de la luz no depende de la velocidad del sistema inercial. Los sistemas inerciales arrastran con ellos todas las interacciones del resto de universo. Hay arrastre parcial cuando los centros de vibración de uno de los sistemas se mueven con repecto a otro durante el tiempo en que la luz queda "encantada" en los elementos del sistema que se mueve y que es el que arrastra parcialmente.

Toda extensión material, incluso lo que llaman "espacio vacío", está llena de centros de vibración reales y virtuales. Por "reales" quiero significar aquellas vibraciones que se producen en un elemento material que existe realmente en la zona considerada. Por "virtuales" aquellas vibraciones que se producen en elementos materiales que están fuera de la zona considerada, pero que en ella tienen una equivalencia virtual como si realmente hubiera en la zona un elemento vibrante. Recuérdese lo que son las antenas imagen que se comportan como un dipolo magético y la que se considera tal no es más que un agujero en la superficie de la antena.

Estas vibraciones, además, pueden ser sustanciales o accidentales. Si realmente llegan a afectar tanto al elemento material que producen cambio sustancial, se llamarán "sustanciales". Si sólo hacen oscilar a los elementos materiales alrededor de sus propias formas (o estados), se llamarán "accidentales".

Las reales pueden arrastrar, ya que el elemento vibrante se mueve con su materia. Hay "deriva", en términos marineros. Las virtuales (vacío) determinan "c", ya que producen una estadística caótica en la que intervienen todos los elementos vibrantes del universo.

Hay arrastre total en los sistemas inerciales, ya que la relación de interacción con el resto de universo se arrastra junto con toda la base material, pero cuando uno de los sistemas interviene con sus partes en la interacción hay arrastre parcial de Fizeau. Esto puede servir como comprobación: Véase Física de los arrastres parciales y de la composición de velocidades aparentes. Pero téngase en cuenta que esta "Física de los arrastres parciales" se publicó mucho antes de esta síntesis. Cuando, en el artículo sobre el modelo corpuscular se habla de "electrones", hay que entender "centros de vibración del universo, reales o virtuales". El electrón se "mide" cuando ya ha habido un cambio sustenacial, un "acto irreversible de amplificación". Por eso se ve mejor expresado en: Arrastre parcial de la probabilidad de amplitud.

Ponderación Crítica de la Relatividad

Hay que puntualizar que el rechazo de la teoría de la relatividad como explicación de la realidad física, no supone que deje de ser cierto lo que se ha dicho de la filosofía kantiana en el capítulo tercero. Aunque la teoría de la relatividad consista en un ardid matemático y no sea real en el sentido físico, se basa en un espacio - tiempo no intuitivos, y explica realmente fenómenos y, por tanto, la afirmación kantiana de que la ciencia acierta porque todo lo ve a través del espacio y tiempo intuitivos queda también sin sentido.

Algunos han atacado la teoría de la relatividad por un falso espíritu de cruzada que les lleva a defender la física clásica sin caer en la cuenta de que fue precisamente esa física la que ridiculizó a la filosofía tradicional. Idea ilusa de esa física clásica fue el espacio y tiempo absolutos que nunca defendió la filosofía tradicional. Realmente afirma Santo Tomás que el universo no está en ningún lugar: "Fuera del conjunto del universo no hay lugar alguno".(*) No es, pues, real ese ente de razón llamado espacio, en el que se suponen situadas todas las cosas.
(*) Suma Teológica. I q8 a4 d3

Otros, entendiendo esto, han encumbrado demasiado la teoría de la relatividad, dando pie a que se generalice esa relatividad a todo el ámbito filosófico y degenere en un relativismo escéptico de la verdad ontológica.

De hecho no hay ninguna necesidad de aceptar la teoría de la relatividad si se cuantifica el experimento de Michelson. Un fotón se absorbe en un punto del universo por parte de un observador. Los demás observadores no pueden tener ninguna noción de ese fotón absorbido.(*) No es, pues, que una misma onda se vea diferente según el estado de movimiento de los observadores, lo cual es lo que pretende justificar la teoría de la relatividad. Lo que pasa es que cada uno de los observadores absorbe fotones distintos numéricamente y las ondas de interferencia previas a la manifestación de cada uno de ellos, son ondas distintas y cada observador sólo tiene noción de las que determinan a los fotones absorbidos por él.
(*) "Experimental evidence for a photon anticorrelation effect on a beam splitter: a new light on single-photon interferences". P. GRANGIER, G. ROGER and A. ASPECT. Europhysics Letters v 1 n 4, 15 Feb 1986, p 173-179.

No hay pues relatividad de una misma cosa observada por observadores distintos, sino que lo que hay son fenómenos distintos observados por observadores también distintos.


Han pasado más de 30 años desde que empecé a escribir estos trabajos. Si empezara ahora quizás los haría haciendo énfasis en lo que voy a decir aquí.

En mi página de síntesis he puesto:


 
Materia y forma son como madre e hija,
y de sus amores vienen todas las energías,
porque todo se parece a la Santísima Trinidad
 
 

"Vemos en los cuerpos físicos que la inclinación que tienen al ser no la tienen en virtud de algo añadido a su esencia, sino en virtud de la materia, que apetece el ser antes de tenerlo, y en virtud de la forma, que lo mantiene una vez que existen".
(S.Th. 1 q59 a2 c)


(Esto es así antes de que se manifieste de manera que se puedan concebir científicamente espacio, tiempo y energía)

Ahora hemos aprendido que el universo empezó con una "inflación", que es el espacio inter galáctico el que se extiende, que hay porcentajes importantísimos de materia y energía oscuras.

Tanto a la mirada teológica como a la cosmológica le parece lo mismo estar leyendo el principio del Génesis o un tratado moderno de cosmología.

Lo inercial viene de fuera, es espiritual, incluso en el electromagnetismo; como en los astros. Lo que viene de fuera es luz instantánea en todo el universo. Esa luz provoca vibraciones y ondas. Los cambios materiales por roturas que se producen según los grados de libertad esperan la ondas. Esas sí que viajan a velocidad "c". Pero la luz aquella de Génesis 1,3: "Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz", esa abarca el universo entero en todo instante.

Póngase usted donde quiera. Ahí tuvo lugar el big bang. Lo que ha ocurrido es que las fuerzas de retención de las formas infundidas por Dios en el ser de las materias, ha "inflado" (dicho así para usar la terminología en uso) sus alrededores y ahora casi lo ha perdido todo de vista.

Pero si mira bien, verá que allá a lo lejos, el anhelo de los cuerpos por alcanzar la actualidad de su potencialidad no alcanzada, los agruma en nebulosas, galaxias y estrellas, que se derrumban sobre sí mismas y, con el tiempo, estallan, para poblar los espacios de piedras preciosas, para ensamblar maravillosos ámbitos ecológicos, con cuerpos vivos que los habiten, y hasta que los entiendan.

Y todo esto no sucede así porque Dios corrija excepcionalmente esporádicas desviaciones de unas leyes determinantes, como dijo Newton, sino porque su providencia lo gobierna todo continuamente. Las "leyes" más bien nos las hacemos nosotros sobre lo que se nos da regalado, hecho de la nada.

Mire a su alrededor, alabe al Creador y agradézcale la herencia que le ofrece por segunda vez, si se deja redimir y regenerar.


Manuel María Domenech Izquierdo.

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