Origen de las ideologías del mal

Origen de las ideologías del mal

Para esclarecer mejor este problema, hay que remontarse al período anterior a la ilustración y, especifíficamente, a la revolución que supuso el pensamiento de Descartes en la filosofía. El cogito, ergo sum -pienso, luego existo- comportaba una inversión en el modo de hacer filosofía. En la época precartesiana, la filosofía, y por tanto el cogito, o más bien cognosco, estaba subordinado al esse, que era considerado primordial. A Descartes, en cambio, el esse le pareció secundario, mientras estimó que lo primordial era el cogito. De este modo, no solamente se producía un cambio de rumbo en el modo de filosofar, sino también un abandono decisivo de lo que había sido la filosofía hasta entonces y, particularmente, para santo Tomás de Aquino: la filososfía del esse.

Juan Pablo II, "Memoria e Identidad", 2, Ideologías del Mal.


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