Posición muy general hoy día. Se puede decir que comenzó en el siglo de las Luces, y se esconde detrás de la fe en el progreso indefinido de la humanidad. Se afirmaba, entonces, que, durante un milenio, la progresiva maduración de los dones evangélicos debía preparar la segunda venida de Cristo; una felicidad cada más perfecta e irreversible, al cabo del cual tendría lugar la parusía. Actualmente, con la pérdida de la fe cristiana, queda reducido al simple progresismo. Esta es la versión moderna del milenarismo carnal contra el que reaccionaron San Jerónimo y San Agustín. El postmilenarismo interpreta las profecías mesiánicas de manera exclusivamente material.
Se entiende por amilenarismo la doctrina que sostiene que Satanás fue maniatado en el momento en que Cristo murió en la Cruz, de modo que ya ha sido derrotado, aun cuando conserve por permisión divina un cierto poder sobre los hombres, hasta que sea definitivamente precipitado en los infiernos, en la segunda venida de Cristo. Ese reinado terreno de Cristo coincide con la historia de la Iglesia viadora o Ecclesia in terris. Tal es la opinión de la mayoría de los católicos y, para la salvación particular de cada uno es suficiente. No alcanza el problema de la teología de la historia. San Agustín, a finales del siglo IV, sin la perspectiva histórica que da el haber vivido el mundo moderno y por reaccionar en contra del milenarismo carnal, favoreció la popularidad posterior de esta opinión. Los muertos, pues, resucitarán en la segunda venida de Cristo, comparecerán en el Juicio universal y recibirán entonces su destino eterno (premio o castigo). El amilenarismo interpreta las profecías mesiánicas de manera exclusivamente espiritual.
Premilenarismo, si queremos llamarlo así, significa la fe en lo que dice el capítulo 20 del Apocalipsis, tal como explica el P. Leonardo Castellani S.J. en su libro "El Apokalipsis de San Juan"
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Y vi un Angel descendiendo del cielo
Trayendo la llave del Abismo Y una gran cadena en la mano - Y aprehendió al Dragón La antigua serpiente Que es el diablo y Satanás - Y lo ató mil años Y lo arrojó al Abismo - Y cerró y selló sobre el Abismo Para que no engañe ya a las Gentes Hasta que se cumplan mil años - Después desto será preciso Soltarlo por breve tiempo - Y vi sedes y sedieron sobre ellas Y potestad regia les fue dada - Y las almas de los degollados Por el testimonio de Jesús Y por el Verbo de Dios - Que no se arrodillaron a la Fiera Ni a su imagen Ni llevaron su marka Sobre su frente y su mano dellos REVIVIERON - Y reinaron con Cristo mil años - Y los demás de los muertos NO REVIVIERON Hasta cumplidos los mil años - Esta es la Resurrección PRIMERA Dichoso y santo el que tiene parte En la Resurrección PRIMERA Sobre de estos no tiene poder La muerte segunda Más serán sacerdotes del Dios Y del Cristo Y reinarán con Él mil años. |
Este es el tan controvertido Capítulo XX del Reino Milenario. Yo, dice el P. Castellani, prefiero por muchas y muy válidas razones su interpretación literal: es decir, que esto que arriba está dicho, así se cumplirá tal cual; de modo que leerlo basta, y huelgan las explicaciones.
La Segunda Venida, o el Retorno Parusíaco, debe ser deseado y pedido.
"Sin la presencia de Cristo nunca llegará un mundo realmente justo y renovado.
Y, aunque sea de otra manera, totalmente y en profundidad, podemos y debemos
decir también nosotros, con gran urgencia y en las circunstancias de nuestro
tiempo: ¡Ven, Señor! Ven a tu modo, del modo que tú sabes".
La parusía en la predicación de san Pablo (BENEDICTO XVI, Audiencia 12-11-08)
| Manuel Ma Domenech I. |
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"La Iglesia espera, junto con los Profetas y el Apóstol, aquel día sólo por Dios conocido, en el que todos los pueblos, con una sola voz, invocarán al Señor y le servirán como un solo hombre (Soph 3,9)" |
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