Manuel Ma Domenech Izquierdo
|
Sentado, Andrés Iberón
aquí junto a San Pascual, aprendió a ser muy frugal en la humana refección, y a tan alta perfección llegaron ambos a dos, que, de las gracias en pos, vieron ser mejor comida, el acatar sin medida la voluntad de su Dios. |
Página(s) relacionada(s):
Camino(s) ascendente(s):