Notas para la Estética de la Luz

SS Papa Francisco, "Lumen Fidei"
* * *
"María responde «sí» y desde aquel momento la fe de María recibe una luz nueva"
"¿Nos dejamos iluminar por la fe de María, que es nuestra Madre?"
(SS Papa Francisco, Audiencia general 23 de octubre de 2013)

"Fátima es el manto de Luz que nos cubre cuando nos refugiamos bajo la protección de la Virgen Madre para pedirle: muéstranos a Jesús". (Twitter del Papa, 13 de mayo del 2017)

Es interesante mirar las alusiones a la luz que hace el Santo Padre en su homilía del centenario.

Sabido que la iconografía oriental enfatiza la luz e interpreta la gracia como una iluminación, podemos admirar también ahora El icono ruso de la Virgen de Fátima y su oración.

A la dificultad 4 del artículo 4 de la cuestión 91 de los suplementos de la Summa: (Si los elementos serán innovados por la recepción de alguna claridad), dice: "En los elementos, la multiplicación de la claridad, multiplica también el calor..." (lo cual los alterará); a lo que se responde "Dicha claridad estará en esos cuerpos como lo está en los cuerpos celestes, o sea, sin producir calor, ya que entonces dichos cuerpos serán inalterables, como actualmente lo son los celestes".

(Digamos ahora que la luz sólo calienta cuando interacciona con lo iluminado, y lo inalterable no interacciona).

La "Luz que arde pero no quema", de la que habla San Francisco Marto, está en la Homilía de San Juan Pablo II en la misa de beatificación en el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Fátima el Sábado 13 de mayo de 2000
 __________________________________

     

Página de la Virgen de la Luz en este sitio

○ "Pues el mismo Dios que dijo: «De las tinieblas brille la luz» (Gen 1,3), ha hecho brillar la luz en nuestros corazones, para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que está en la faz de Cristo". (II Cor 4,6)

○ "La resurrección de Jesús es un estallido de luz" (SS Benedicto XVI homilía Vigilia Pascual 11 de abril 2009)

○ La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? (Mateo 6, 22-23)

○ La metafísica de la luz precede al modelo cosmológico fisicomatemático que nos montamos nosotros.

○ La luz que ilumina, existe antes que las vibraciones que provoca en lo iluminado.

○ No es una luz con la que yo ilumino; es una luz que me ilumina, si me dejo iluminar; una luz que, si la miro directamente me deslumbra.

○ No es lo mismo estar ciego que deslumbrado.


(Notas para no olvidar)
  •  __________________________________

    "Enllumenà amor lo nuvolat qui es mès enfre l'amic e l'amat; e féu-lo enaixí llugorós e resplendent con és la lluna en la nit, e l'estel en l'alba, e lo sol en lo dia, e l'enteniment en la volentat. E per aquell nuvolat tan llugorós se parlen l'amic e l'amat" (Ramón Llull, Llibre del Amic i del Amat, 2 de maig).

  •  __________________________________

    Dado lo que dice San Bernardo: "los cuerpos sombrean la luz", podemos pensar que: Vemos lo que la materia no ensombrece, si la luz no nos deslumbra.

  •  __________________________________

    La luz no "viene vibrando"; la luz "está en el universo", y éste vibra según sus disposiciones materiales.

    La luz no es producida por los saltos electrónicos, sino que la luz se manifiesta "por donde y cuando" hay saltos electrónicos. La "luz" es anterior a todo eso.

  •  __________________________________

    Luz * Iluminación * Iluminado

  •  __________________________________

    «La luz es lo que más embellece las cosas y muestra su hermosura». Robert Grosseteste, Commentarii in Divina nomina, IV.[26]

    «La luz es lo mejor, lo más bello y agradable de las cosas corporales». San Buenaventura, In Sapientia, 7, 10.[27]

    «La luz es la naturaleza común que se encuentra en todo cuerpo, ya sea celeste o terrenal. [...] La luz es la forma sustancial de los cuerpos, que poseen tanto más real y dignamente el ser cuanto más participan de ésta». San Buenaventura, Commentarii in quator libros Sententiarum Petri Lombardi, II, 12, 1 y II, 13, 2.[28]

  •  __________________________________

    La luz es la fuerza sustancial incoante de las formas

  •  __________________________________

    Aquí he de citar el texto de la nota que hay en la página 66 del libro "Filosofía de la Eucaristía" (VAZQUEZ DE MELLA, Juan. "Filosofía de la Eucaristía". Ed. Subirana, Barcelona 1952): "Kant recogió los vocablos forma y materia, pero varió completamente el concepto y la aplicación; y por eso conviene advertir, para los no iniciados en el lenguaje escolástico, que la forma no se toma por categoría subjetiva, ni por un accidente, como la figura, sino más bién como fuerza, traducción que le ha dado un distinguido escritor, aunque la sinonimia no sea completa".

  •  __________________________________

    "La iluminación se realiza en un instante; y no puede decirse que se realice en una medida imperceptible de tiempo. Esto podría ocultarse en un pequeño espacio, pero no en tan grande espacio como hay entre el oriente y el occidente; y, sin embargo, en cuanto el sol aparece en un punto del horizonte, queda iluminado todo el hemisferio hasta el extremo opuesto".(*)
    (*) Suma Teológica I q67 a2

  •  __________________________________

    La lux que llega al centro, sale del centro atravesado, como lumen. Todo instantáneo. Como implosión explosión.

  •  __________________________________

    "San Buenaventura distinguía tres aspectos de la luz: como lux es difusión de fuerza creativa y origen del movimiento; como lumen posee el ser luminoso y es transportada a través del espacio por los medios transparentes; y como color o resplandor produce los reflejos en los materiales contra los que choca, siendo el color el encuentro entre dos luces. Asimismo, advierte en la luz cuatro propiedades fundamentales: claritas, el fulgor que ilumina; impasibilidad, ya que nada puede corromperla; agilidad, dado su fácil movimiento por el cosmos; y penetrabilidad, ya que atraviesa los cuerpos sin corromperlos".
    (Eco, Umberto (2004). Historia de la belleza. Lumen, Barcelona. ISBN 84-264-1468-0, pag.129)
    (En WikiPedia por Estética de la Luz)

  •  __________________________________

    El nominalismo apagó la luz de la palabra. Los nombres del nominalismo son palabras sin luz.

    En cambio esa luz de las palabras es la vía de diálogo entre la palabra humana y el Verbo Divino; puede hacer oración de la filosofía; es la extirpación radical del nominalismo, origen del "origen de las ideologías del mal". Aquí pongo un párrafo del libro "La Palabra" de Msr. Octavio Derisi, de un capítulo sobre el diálogo entre la palabra humana y el Verbo Divino:

    "El dialogo del verbo humano con la verdad, la bondad y la belleza de las cosas, cuando no se interrumpe la luz de la inteligibilidad hasta su fuente de donde procede, se entabla, en suprema instancia, con la Verdad, la Bondad y la Belleza misma, identificadas con el Verbo y el Amor personales de Dios".

    En el número 95, del 1 de marzo de 1948, de la revista Cristiandad, hay un artículo de Jaime Bofill i Bofill, que explica muy pedagógicamente qué es el nominalismo; iba a ponerlo en la red extraído de la revista, pero me encontré con el trabajo hecho: "La primacía de la contemplación".

    Téngase en cuenta el discurso de SS. Pio XII: Per l'inaugurazione del VII anno della Pontificia Accademia delle Scienze, 21 febbraio 1943 - Pio XII, Discorsi

  •  __________________________________

    Todo se resume en luz. ver: Tríadas del Libro de la Luz, de Ramón Llull

  •  __________________________________

    "Caminad como hijos de la luz, toda bondad, justicia y verdad son frutos de la luz" (Ef 5, 8-9).

  •  __________________________________

    Luz corporal, luz espiritual, luz sobrenatural. Las luces no sólo se parecen; se participan porque se subsumen.

  •  __________________________________

    "Tú eres luz antiquísima que lucías antes que toda la luz en los montes santos de la tu antigua eternidad" (San Agustín, Soliloquios, cap. XXVIII).

  •  __________________________________

    "Deja que tus sentidos corporales se impregnen de esta luz corporal y abraza, con todo el afecto de tu mente, aquella luz verdadera que viniendo a este mundo ilumina a todo hombre". (San León Magno, Sermón 7 En la Natividad del Señor)

  •  __________________________________

    "Ni nos mandó que lo siguiésemos porque necesitara de nuestro servicio, sino para salvarnos a nosotros. Porque seguir al Salvador equivale a participar de la salvación, y seguir a la luz es lo mismo que quedar iluminado. Efectivamente, quienes se hallan en la luz no son los que iluminan a la luz, sino ésta la que los ilumina a ellos; ellos, por su parte, no dan nada a la luz, mientras que, en cambio, reciben su beneficio, pues se ven iluminados por ella".
    (Del tratado de san Ireneo, obispo, contra las herejías, Libro 4,13, 4-14,1: SC 100, 534-540)

  •  __________________________________

    "No somos idólatras al poner a los santos en los altares porque al honrar su santidad honramos la santidad de Dios. Es la luz de Dios la que pasa por los santos en las vidrieras".
    (P. Arturo Migas: 1.11.07)

  •  __________________________________

    "La luz, en virtud de los cuerpos celestes, coopera instrumentalmente en la producción de formas sustanciales".
    (S.Th. I q67 a3 s3)

  •  __________________________________

    Cada vez acaricio con más gozo la idea convulsiva de que no son las partículas las que producen la luz, sino que es la luz la que produce las partículas.

    Ya las tiene producidas. Las produjo por dentro en la inflación. Lo que ahora llamamos luz, cuyas interferencias experimentamos en los laboratorios, viene de reestructuraciones de la materia en los cambios sustanciales. Esas luces les vienen desde fuera a los cuerpos materiales. La primera luz los iluminó desde dentro.

  •  __________________________________

    En el momento en que psicólogos y fisiólogos empiezan a hablar de conos, bastones y frecuencias, se les ha apagado la luz y se han quedado sin policromía. Ya no pueden valorar ni lo blanco y negro.

  •  __________________________________

    Las formas o fuerzas sustanciales incoadas en la materia por la luz, dan lugar a la imagen mediatriz del "orden implicado" que sugiere David Bhom.

  •  __________________________________

    ¿Y si la onda de "amplitud de posibilidad" realmente despertara en los cuerpos el vigor de la "fuerza sustancial" para manifestar su color?. ¿Qué sorpresa no?.

  •  __________________________________

    La luz no es lo que producen las ondas electromagnéticas en los secos cerebros racionalistas de los quijotes de ciencias. Es la luz lo que produce ondas, que llamamos electromagnéticas, en los cuerpos que asi se manifiestan policromáticamente a los sentidos.

  •  __________________________________

    Primero es la luz. Después las vibraciónes, según las estructuras de las fromas corporales, incluidas las del universo sensitivo. Sea cual sea la agitación, se puede descomponer en "frecuencias". Su número y valor es estadístico.

  •  __________________________________

    La luz es blanca; los colores son aspectos de la luz, según los cuerpos dejan que se manifiesten. La luz, blanca, del universo, se ve como un rayo azul que viene por aqui y un rayo naranja que viene por alli, porque eso es lo que deja manifestar lo de por aqui y lo de por alli.

  •  __________________________________

    Incluso hasta los tubos del órgano hacen como de vidriera acústica, y sólo suena el sonido que filtran ellos.


    En cualquier punto hay luz y lumen; luego en cualquier punto donde haya materia (potencia, posibilidad) se puede engendrar substancia.


    Con esto se sitetizan:

    • El De Luce de Robert Grosseteste
    • La concepción de la luz de San Buenaventura
    • La Mecánica Relacional derivada del Principio de Mach
    • La teoría de De Broglie-Bohm
    • "El universo es una esfera infinita cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna" de Alain de Lille
    • La fuerza substancial de Vazquez de Mella y Santa Hildegarda
    • La velocidad de la luz de Santo Tomás
    • El experimento de Aspect y las variables ocultas no localizadas


    De los Comentarios de san Ambrosio, obispo, sobre los salmos. (Salmo 43, 89-90: CSEL 64, 324-326)

    HA RESPLANDECIDO SOBRE NOSOTROS LA LUZ DE TU ROSTRO

    ¿Por qué nos escondes tu rostro? Cuando estamos afligidos por algún motivo nos imaginamos que Dios nos esconde su rostro, porque nuestra parte afectiva está como envuelta en tinieblas que nos impiden ver la luz de la verdad. En efecto, si Dios atiende a nuestro estado de ánimo y se digna visitar nuestra mente, entonces estamos seguros de que no hay nada capaz de oscurecer nuestro interior. Porque si el rostro del hombre es la parte más destacada de su cuerpo, de manera que cuando nosotros vemos el rostro de alguna persona es cuando empezamos a conocerla, o cuando nos damos cuenta de que ya la conocíamos, ya que su aspecto nos lo da a conocer, ¿cuánto más no iluminará el rostro de Dios a los que él mira?

    En esto, como en tantas otras cosas, el Apóstol, verdadero intérprete de Cristo, nos da una enseñanza magnífica, y sus palabras ofrecen a nuestra mente una nueva perspectiva. Dice, en efecto: El mismo Dios que dijo: «Brille la luz del seno de las tinieblas», ha hecho brillar la luz en nuestros corazones, para que demos a conocer la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo. Vemos, pues, de qué manera brilla en nosotros la luz de Cristo. Él es, en efecto, el resplandor eterno de las almas, ya que para esto lo envió el Padre al mundo, para que, iluminados por su rostro, podamos esperar las cosas eternas y celestiales, nosotros que antes nos hallábamos impedidos por la oscuridad de este mundo.

    ¿Y qué digo de Cristo, si el mismo apóstol Pedro dijo a aquel cojo de nacimiento: Míranos? Él miró a Pedro y quedó iluminado con el don de la fe; porque no hubiese sido curado si antes no hubiese creído confiadamente.

    Si ya el poder de los apóstoles era tan grande, comprendemos por qué Zaqueo, al oír que pasaba el Señor Jesús, subió a un árbol, ya que era pequeño de estatura y la multitud le impedía verlo. Vio a Cristo y encontró la luz, lo vio y él, que antes se apoderaba de lo ajeno, empezó a dar lo que era suyo.

    ¿Por qué nos escondes tu rostro?, esto es: Aunque nos escondes tu rostro, Señor, a pesar de todo, ha resplandecido sobre nosotros la luz de tu rostro, Señor. A pesar de todo, poseemos esta luz en nuestro corazón y brilla en lo íntimo de nuestro ser; porque nadie puede subsistir, si tú le escondes tu rostro.


    De las homilías de san Juan Crisóstomo, obispo (Suplemento, Homilía 6 sobre la oración: PG 64, 462-466)

    LA ORACIÓN ES LUZ DEL ALMA

    El sumo bien está en la plegaria y en el diálogo con Dios, porque equivale a una íntima unión con él: y así como los ojos del cuerpo se iluminan cuando contemplan la luz, así también el alma dirigida hacia Dios se ilumina con su inefable luz. Una plegaria, por supuesto, que no sea de rutina, sino hecha de corazón; que no esté limitada a un tiempo concreto o a unas horas determinadas, sino que se prolongue día y noche sin interrupción.

    Conviene, en efecto, que elevemos la mente a Dios no sólo cuando nos dedicamos expresamente a la oración, sino también cuando atendemos a otras ocupaciones, como el cuidado de los pobres o las útiles tareas de la munificencia, en todas las cuales debemos mezclar el anhelo y el recuerdo de Dios, de modo que todas nuestras obras, como si estuvieran condimentadas con la sal del amor de Dios, se conviertan en un alimento dulcísimo para el Señor. Pero sólo podremos disfrutar perpetuamente de la abundancia que de Dios brota, si le dedicamos mucho tiempo.

    La oración es luz del alma, verdadero conocimiento de Dios, mediadora entre Dios y los hombres. Hace que el alma se eleve hasta el cielo y abrace a Dios con inefables abrazos, apeteciendo la leche divina, como el niño que, llorando, llama a su madre; por la oración, el alma expone sus propios deseos y recibe dones mejores que toda la naturaleza visible.

    Pues la oración se presenta ante Dios como venerable intermediaria, alegra nuestro espíritu y tranquiliza sus afectos. Me estoy refiriendo a la oración de verdad, no a las simples palabras: la oración que es un deseo de Dios, una inefable piedad, no otorgada por los hombres, sino concedida por la gracia divina, de la que también dice el Apóstol: Nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables.

    El don de semejante súplica, cuando Dios lo otorga a alguien, es una riqueza inagotable y un alimento celestial que satura el alma; quien lo saborea se enciende en un deseo indeficiente del Señor, como en un fuego ardiente que inflama su alma.

    Cuando quieras reconstruir en ti aquella morada que Dios se edificó en el primer hombre, adórnate con la modestia y la humildad y hazte resplandeciente con la luz de la justicia; decora tu ser con buenas obras, como con oro acrisolado, y embellécelo con la fe y la grandeza de alma, a manera de muros y piedras; y, por encima de todo, como quien pone la cúspide para coronar un edificio, coloca la oración, a fin de preparar a Dios una casa perfecta y poderle recibir en ella como si fuera una mansión regia y espléndida, ya que, por la gracia divina, es como si poseyeras la misma imagen de Dios colocada en el templo del alma.


    Página(s) relacionada(s):


    Camino(s) ascendente(s):