Ontología de la inercia

Ontología de la inercia (movimiento inercial)

En varias de mis páginas sobre temas cosmológicos se habla de la inercia. Empiezo esta página para incluir en ella el compendio de dichas referencias y establecer otra serie de ellas a lo que la cosmología moderna llama "energía oscura",

El principio de inercia se toma como origen histórico y base fundamental de la mecánica, e incluso de la física moderna.

Sin embargo, mirando bien las cosas, la "inercia" es simplemente el nombre dado a un hecho, no su fundamento ontológico. No se puede aceptar que principios ontológicos como los que siguen, hayan sido "superados" por una mera ficción fisicomatemática.

"Todo lo que se mueve es movido por otro".

"Todo lo que se mueve, se mueve por algún fin; por lo que, alcanzado el fin último, ya no se moverá".

El tema es importante porque precisamente uno de estos principios es premisa para una vía de demostración de la existencia de Dios: la del motor inmóvil.

Actualmente estudiamos en cinemática diferencial que cualquier movimiento, por complicado que sea, puede ser considerado como una sucesión de movimientos helicoidales y que, por tanto, presentan una componente de traslación y otra de giro. Esto se corresponde con aquella división del movimiento en rectilíneo y circular, que estaba ya arraigada en la filosofía aristotélica. Por esto, filosóficamente, para una dinámica del cosmos hemos de explicar solamente las causas de dos tipos de movimiento: las traslaciones debidas a fuerzas centrales y los giros debidos a influencias tangenciales.

Todo esto está tomado de "La Cosmología Medieval en la física actual"

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Si en la concepción de Santo Tomás, una esfera celeste en movimiento giratorio tenía que ser movida por una sustancia espiritual inteligente, porque ninguna perfección natural era alcanzada, por no haber posición privilegiada en ninguna de las que sucesivamente va adquiriendo la esfera en su movimiento, y como eso mismo sucede en el giro de una peonza, que ahora decimos que mantiene el movimiento por inercia, se ha de concluir que el impulso de los cuerpos se mantiene también por la acción de la sustancia inteligente, con lo que la concepción ontológica medieval sigue siendo cierta y aplicable. El movimiento, como cierto acto que es, tiene que ser conservado continuamente como el ser.

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Diremos, pues, que la causa del movimiento inercial son los ángeles, como se decía que eran la causa de los giros de las esferas celestes. Las fuerzas corporales no hacen más que complementar el movimiento que imprime a la materia la sustancia inteligente separada. Por esto hay tanto orden en el resultado de ambas acciones: la de las formas corporales y la de las sustancias espirituales separadas. Porque uno de los factores es inteligente.

Véase más detalle en "La Suma Teológica contrastada con la ciencia", contrastes dinámicos

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Newton sometió los astros a las leyes de la piedras. Ahora hemos de elevar las piedras a la nobleza de los astros.

Tomado de Síntesis

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La "energía oscura" de la cosmología moderna, misteriosa, no explicada, como una energía que provoca la inflación vertiginosa del universo en su origen y después ayuda a conservar su expansión en contra de la gravitación, junto con los anteriores puntos relativos a la inercia y su causa ontológica, me sugieren cada vez más fuertemente que también su causa son las sustancias separadas.

Si una energía cinética giratoria, no provinente de energías potenciales de gravitaciones, se imprimiera desde fuera del universo material, se tendría que aceptar en las ecuaciones diferenciales como una energía especial.

Al no saberle asignar origen dentro de las categorías fisicomatemáticas usuales, no es raro que digan "que proviene del vacío cuántico".


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