Os ha nacido el Redentor

 

Este fue el Pregón de presentación de la proclamación de los premios del XXXVI concurso de belenes de la Unión Seglar de San Antonio Mª Claret de Barcelona el día 27 de enero de 2008.

El cielo estaba muy azul, pero había estrellas. El sol hubiera sobrado.
El campo, florido; verdes praderas, fuentes tranquilas; altas y lejanas, coronas de nieve.
Ya no había mar.
 
El Anciano se subió el niño a sus rodillas y le explicó cómo lo había creado todo:
 
- Yo no lo necesitaba, pero quería hacerlo.
Me daba pena ver que, por bien que lo hiciera, a la larga se malearía.
Sólo Yo soy infalible.
 
Así que para que tú fueses como Yo, Yo mismo tenía que hacerme como tú.
 
Y para hacerme como tú, derramé mi Espíritu sobre tu Madre,
porque mi suavidad cariñosa quiso que Ella también quisiera que Yo me hiciese como tú,
y que a ti te hiciera como Yo.
Le he dado todo lo que me ha pedido y me ha pedido todo lo que te he dado.
Así donde Yo me hice como tú, con Ella te hicimos como Yo.
 
Empecé a pintar mi obra de manera que simbolizara desde el origen la belleza final de mis criaturas.
 
Al principio hice la tierra confusa y vacía, y las tinieblas cubrían la faz del abismo.
Mi Espíritu revoloteaba sobre la superficie de las aguas.
Y dije: "Haya luz". Y hubo luz.
 
Y rociaron los cielos y la tierra germinó.
Y así, todo vino a la luz desde el agua y el Espíritu.
 
Y tú, porque fuiste bautizado con agua y Espíritu Santo, también puedes decir:
"soy de la Virgen María y del Espíritu Santo",
como el Salvador que anunciaron los ángeles,
y fue por los pañales y la estrella señalado.
Manuel María Domenech Izquierdo


"Veneremos a María, porque ésta es la voluntad de aquel Señor que quiso que todo lo recibiéramos por María". (San Bernardo, Sermón del Acueducto)


Notas explicativas

Toda la mariología está documentada en la obra "La Virgen María, teología y espiritualidad marianas", del P. Antonio Royo Marín, BAC 278.


AD DIEM ILLUM LAETISSIMUM LETTRE ENCYCLIQUE DE SA SAINTETÉ LE PAPE PIE X

Marie n'est-elle pas la Mère de Dieu ? Elle est donc aussi notre Mère. Car un principe à poser, c'est que Jésus, Verbe fait chair, est en même temps le Sauveur du genre humain. Or, en temps que Dieu-Homme, il a un corps comme les autres hommes; en tant que Rédempteur de notre race, un corps spirituel, ou, comme on dit, mystique, qui n'est autre que la société des chrétiens liés à lui par la foi. "Nombreux comme nous sommes, nous faisons un seul corps en Jésus-Christ" (Rom. XII, 5). Or, la Vierge n'a pas seulement conçu le Fils de Dieu afin que, recevant d'elle la nature humaine, il devint homme; mais afin qu'il devint encore, moyennant cette nature reçue d'elle, le Sauveur des hommes. Ce qui explique la parole des anges aux bergers: "Un Sauveur vous est né, qui est le Christ, le Seigneur" (Luc. II, 11). Aussi, dans le chaste sein de la Vierge, où Jésus a pris une chair mortelle, là même il s'est adjoint un corps spirituel formé de tous ceux qui devaient croire en lui: et l'on peut dire que, tenant Jésus dans son sein, Marie y portait encore tous ceux dont la vie du Sauveur renfermait la vie. Nous tous donc, qui, unis au Christ, sommes, comme parle l'Apôtre, "les membres de son corps issus de sa chair et de ses os" (Ephes. V, 30), nous devons nous dire originaires du sein de la Vierge, d'où nous sortîmes un jour à l'instar d'un corps attaché à sa tête. C'est pour cela que nous sommes appelés, en un sens spirituel, à la vérité, et tout mystique, les fils de Marie, et qu'elle est, de son côté, notre Mère à tous. "Mère selon l'esprit, Mère véritable néanmoins des membres de Jésus-Christ, que nous sommes nous-mêmes" (S. AUG., L. de S. Virginitate, c. VI).

Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Lumen gentium, 61

Concibiendo a Cristo, engendrándolo, alimentándolo, presentándolo en el templo al Padre, padeciendo con su Hijo mientras El moría en la Cruz, cooperó en forma del todo singular, por la obediencia, la fe, la esperanza y la encendida caridad en la restauración de la vida sobrenatural de las almas. Por tal motivo es nuestra Madre en el orden de la gracia.

Credo del Pueblo de Dios (Paulo VI)

Creemos que la Santísima Madre de Dios, nueva Eva, Madre de la Iglesia [14], continúa en el cielo ejercitando su oficio materno con respecto a los miembros de Cristo, por el que contribuye para engendrar y aumentar la vida divina en cada una de las almas de los hombres redimidos.

Signum Magnum Ext. Apost. Paulo VI

Dopo di aver partecipato al sacrificio redentivo del Figlio, ed in modo così intimo da meritare di essere da lui proclamata madre non solo del discepolo Giovanni, ma - sia consentito l'affermarlo - del genere umano da lui in qualche modo rappresentato (21), Ella continua adesso dal cielo a compiere la sua funzione materna di cooperatrice alla nascita e allo sviluppo della vita divina nelle singole anime degli uomini redenti. E questa una consolantissima verità, che per libero beneplacito del sapientissimo Iddio fa parte integrante del mistero dell'umana salvezza; essa, perciò, dev'essere ritenuta per fede da tutti i cristiani.

Joseph Ratzinger, "Jesús de Nazaret" Pags. 283 y 285.

"El agua aparece como verdadero elemento creador, también como símbolo de la fertilidad, de la maternidad".
(Pag. 283).

"El bautismo como ingreso en la comunidad de Cristo es interpretado como un renacer que -en analogía con el nacimiento natural a partir de la inseminación masculina y la concepción femenina- responde a un doble principio: el Espíritu divino y el agua como madre universal de la vida natural, elevada a sacramento mediante la gracia a imagen gemela de la Theotokos virginal". (Photina Rech, vol2, p.303).
(Pag. 285.).

Ad caeli Reginam Encíclica Pio XII

"Sentada (María Reina) a la diestra de su unigénito Hijo, Jesucristo, Nuestro Señor, [y] con sus maternas súplicas obtiene cuanto pide, y su voz será siempre escuchada".
Documentos Marianos B.A.C. nº 128 pag. 805.


 
Salmo 86.3 "Glorias se dicen de ti, ciudad de Dios: Pausa.
4 «Yo cuento a Ráhab y Babel entre los que me conocen. Tiro, Filistea y Etiopía, fulano nació allí.»
5 Pero de Sión se ha de decir: «Todos han nacido en ella», y quien la funda es el propio Altísimo.
6 Yahveh a los pueblos inscribe en el registro: «Fulano nació allí», Pausa.
7 y los príncipes, lo mismo que los hijos, todos ponen su mansión en ti".

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