"No se imaginen (los ricos) que los hermanos de Cristo no alcanzarán otra
posesión que la de los bienes celestiales, ya que, al parecer, sólo estos se
les prometen; sepan que poseerán también los de la tierra, más esto será
como quien no teniendo nada lo poseen todo; no mendigando como miserables, sino
poseyendo como dueños y propietarios, y siendo tanto más dueños y
propietarios de los bienes terrenos cuanto más desprendidos estén de
ellos".
(San Bernardo, Sermones sobre los Cantares 21,7)
Camino(s) ascendente(s):