Coronada

Coronada

Los cielos giran para completar el número de los elegidos, explica Santo Tomás y San Agustín y San Bernardo dicen que los elegidos han de ocupar las sillas que dejaron vacías los ángeles caídos. Que han de llenar los recovecos de la pared de la Jerusalén Celestial.

San Anselmo enseñaba que el primer ángel que pecó fue el más perfecto.

La silla que dejó vacía quedó para ser ocupada por la elegida más agraciada: La Bienaventurada Virgen María.

Como enseña Santo Tomás, "en cualquier género, lo máximo, se convierte en causa de lo que pertenece a tal género", (S.Th.I,c2,a3,c). La "más agraciada" es Madre de todos los "agraciados" que forman la familia de los hijos de Dios.

Por eso pasa lo que pasa con eso de lo de la Mujer y el Dragón.


Coronada ya la Mujer en el cielo, para contemplar su coronación en la tierra, se podrían meditar, por ejemplo, estos misterios, siguiendo el Apokalipsis:

Misterios Esjatológicos