¿Convertirse? ¿A qué?

¿Convertirse? ¿A qué?

Si alguien quiere "saltarse la presentación" e ir directamente a la conclusión puede visitar el: Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica  

 

When people ask me, or indeed anybody else, "Why did you join the Church of Rome?" the first essential answer, if it is partly an elliptical answer, is, "To get rid of my sins." For there is no other religious system that does really profess to get rid of people's sins.
Autobiography (Chesterton)/Chapter XVI

Cierta vez, en puertas de elecciones gubernamentales, estaba yo diciendo que el mal de un partido no se arregla con la victoria de otro, sino con su conversión, que me daba igual quién ganara, que lo importante era que se convirtieran todos, cuando un amigo dijo: ¿Convertirse? ¿A qué?.

Esta página es un intento de explicárselo.

Dices ¿a qué? porque no hay nada que se ajuste a lo que concibes, o porque estás completamente desengañado de que se pueda concebir.

Queda que haya algo que esté por encima de lo que se pueda concebir.

La religión no es lo que "se piensan" unos u otros, ni lo que puedan pensar, ni mucho menos lo que "se piensan" los que no profesan ninguna, que son, más o menos, los que dicen que todas las religiones son iguales. La religión no se piensa, se sabe.

La conversión no es la aceptación ni la concepción de una gran idea. Es la respuesta provocada por un encuentro con un acontecimiento.

Tenemos que absorber la realidad y fundirnos con ella. Con todo lo que interacciona con nosotros desde toda la geografía y toda la historia. Se trata de hacerlo sin cerrar las puertas ni endurecer el corazón.

Esto es lo que ha enseñado Benedicto XVI en "Deus, caritas est": "No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea",... ...sino "por la respuesta al don del amor, con el que Dios viene a nuestro encuentro". ("Deus caritas est", Benedicto XVI, 1)

Por eso pudo decir al principio de su pontificado: "Mi verdadero programa de gobierno es no hacer mi voluntad, no seguir mis propias ideas". Ya San Agustín había dicho lo mismo: "Dios me ayudará para que diga cosas verdaderas, si yo, por mi parte, no pretendo exponer mis propias ideas. Porque si os propusiera mis ideas, también yo sería de aquellos pastores que, en lugar de apacentar las ovejas, se apacientan a sí mismos. Si, en cambio, hablo no de mis pensamientos, sino exponiendo la palabra del Señor, es el Señor quien os apacienta por mediación mía" (Sermón 46, 1-2: CCL 41, 529-530).

Hay un encuentro en la creación y en la historia: revelación, pecado, que explica el que podamos decir: "¿Convertirese? ¿A qué?, misericordia y penitencia.

Al contemplar todo el panorama de posibles ¿A qués? nos encontramos con que hay enormes diferencias entre lo concebible y lo inconcebible. Se ve que no hay nada mejor que la verdad.

Lo importante es convertirse: no cambiarse de uno a otro, sino reconocer que hay algo que está por encima de todo (*).

"La equiparación de Jesús con Dios. Este es el punto en el que el mensaje de Jesús se diferencia fundamentalmente de la fe del Israel Eterno".
(Joseph Ratzinger, Jesús de Nazaret, p.132)

Para esto se necesita la gracia y ésta se recibe en el seno de la Sagrada Familia. "Santa María es el lugar de encuentro con Dios" (P. Rodrigo Molina, fundador de Lumen Dei).

"Jesús habla a Israel, pero al entregarle la nueva Torá lo amplía, de modo que ahora, tanto de Israel como de los demás pueblos, puede nacer una nueva gran familia de Dios.
(Joseph Ratzinger, Jesús de Nazaret, p.131)

"El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre" (Mt 12,46-50).

Manuel Ma Domenech I.


* "Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los que creemoes, según la eficacia de su fuerza poderopsa, que desplegó en Cristo, resuciténdolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no sólo en este mundo, sino en el futuro".
(Ef. 1,17-23)


"Habría que definir el primer mandamiento como dejarse amar por Dios".
PRINCIPIOS FILOSÓFICOS DEL CRISTIANISMO, P. José Antonio Sayés

"El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está al llegar; Convertíos y creed en el Evangelio" (Mc 1, 15)
Hay que convertirse a las bienaventuranzas, es decir: a la imitación de Cristo.
Las bienaventuranzas (en este sitio)
La imitación de Cisto (en este sitio)
Búsqueda en google de las bienaventuranzas
Búsqueda en google de la imiación de Cristo

Conversiones ejemplares

"En la Iglesia antigua el bautismo se llamaba también "iluminación", porque este sacramento da la luz, hace ver realmente. En Pablo se realizó también físicamente todo lo que se indica teológicamente: una vez curado de su ceguera interior, ve bien. San Pablo, por tanto, no fue transformado por un pensamiento sino por un acontecimiento, por la presencia irresistible del Resucitado, de la cual ya nunca podrá dudar, pues la evidencia de ese acontecimiento, de ese encuentro, fue muy fuerte. Ese acontecimiento cambió radicalmente la vida de san Pablo. En este sentido se puede y se debe hablar de una conversión. Ese encuentro es el centro del relato de san Lucas, que tal vez utilizó un relato nacido probablemente en la comunidad de Damasco. Lo da a entender el colorido local dado por la presencia de Ananías y por los nombres tanto de la calle como del propietario de la casa en la que Pablo se alojó (cf. Hch 9, 11)".
La conversión de san Pablo, BENEDICTO XVI, audiencia 3-9-2008


La religión católica se distingue de todas las demás en que siempre tiene un "trato especial" por parte de todos los "tolerantes". Se podría descubrir la verdad mirando el común denominador de lo que odian todos los "tolerantes".


CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
DECLARACIÓN DOMINUS IESUS
SOBRE LA UNICIDAD Y LA UNIVERSALIDAD SALVÍFICA
DE JESUCRISTO Y DE LA IGLESIA

¡Oiga! ¡Mire! ¿Que cual es la religión verdadera? La de los que se dedican a lo que no tiene remedio.

"Per i persecutori, noi non siamo divisi, non siamo luterani, ortodossi, evangelici, cattolici… No! Siamo uno! Per i persecutori siamo cristiani! Non interessa altro. Questo è l’Ecumenismo del sangue che oggi si vive".
(SS Papa Francisco, Ai Membri della "Catholic Fraternity of Charismatic Covenant Communities and Fellowships" (31 ottobre 2014)


Sólo hay tres religiones. Lo demás son filosofías popularizadas. Sólo los de una deben amar a los de las otras dos.

" He aquí los cinco caminos de conversión: primero la reprobación de nuestros pecados, después el perdón concedido a las ofensas del prójimo; el tercero consiste en la oración; el cuarto en la limosna; el quinto en la humildad. No te quedes, pues, inactivo, sino que sigue cada día todos estos caminos; son caminos fáciles y no puedes poner como pretexto tu miseria".
(San Juan Crisóstomo (345?-407), presbítero en Antioquía, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia Sermón sobre el diablo tentador).


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