Por la Causa de Madre Ángeles Sorazu

Por la Causa de Madre Ángeles Sorazu

Concepcionista Franciscana
Boletín informativo
2a época Núm. 5 Diciembre de 2008

PÁGINAS AUTOBIOGRÁFICAS

"Cuando buscaba a Jesús en el Sagrario, me sentía transportada a una vasta soledad situada en el fondo del Sagrario, cuyo desierto extendíase en dirección opuesta al coro donde yo estaba, o sea, detrás del altar [...].

Me acontecía esto todo el año, pero con mayor evidencia desde el 6 de Enero hasta mediados de Febrero, en cuyo período la religión seráfica celebra la cuaresma de los benditos* [...]. El 6 de Enero conmemoraba la triple manifestación de Jesús con singular fervor, consagrando las primeras horas al culto del Divino Infante, adorado de los Magos, luego la inauguración de la vida pública de Jesús en las bodas de Caná y, finalmente, su bautismo.

Cuando contemplaba a Jesús en las orillas del Jordán compartía el amor infinito que le profesan la primera y tercera Persona de la Trinidad y la Santísima Virgen, y le hacía infinitos obsequios con prodigiosa actividad. Repetía muchas veces [...] Hic est Filius meus dilectus [Este es mi Hijo amado], etc., saboreando el misterio de divinas complacencias que encierra con amor y gratitud, porque amaba la gloria y felicidad de Jesús más que la propia vida.

Recibía luces soberanas sobre cada uno de los misterios de la triple manifestación, singularmente sobre el Bautismo, la caridad y humildad divinas de Jesús, y el amor y complacencias de que es objeto por parte de la primera y tercera Persona de la Trinidad. Merced a estas noticias, la fiesta de la Epifanía resultaba solemnísima para mi alma. Al terminar la fiesta, sentía necesidad de acompañar a mi Jesús al desierto, para contemplar su vida de retiro, imitarle y conversar con Él. Lo hacía así, retirándome a la soledad de mi celdita y pasaba 40 días abstraída del comercio innecesario de las criaturas y de todo consuelo humano.

En unión de la Santísima Virgen hacía compañía a Jesús, contemplaba sus relaciones con el Padre celestial y procuraba repetir su historia, lo mismo que su ayuno, vigilia y penitencia relativamente.

* Leemos en la Regla de San Francisco: "La santa cuaresma que comienza en la Epifanía y se prolonga cuarenta días continuos, la que el Señor consagró con su ayuno (cfr. Mt 4,2), los que la ayunen voluntariamente, sean benditos del Señor, y los que no quieran ayunarla no sean obligados" (cap.3).

(Autobiografía Espiritual, n.233-234)

TEXTOS PARA LA ORACIÓN

Reproducimos la sección 8a de un largo coloquio sorazuano en 20 secciones, titulado Entrega de mi ser a Dios Padre, en unión del Verbo Divino Humanado, y a este Divino Verbo en unión de su Purísima Madre. Este opúsculo fue editado en Valladolid el año 1924 con el Nihil Obstat del Arzobispo Don Remigio Gandásegui. Constituye un acto de entrega de la Sierva de Dios, según indica su título, y está dividido en 20 secciones, en las que la Madre Sorazu va recorriendo la historia del Verbo Encarnado desde su Generación eterna hasta su venida eucarística sobre los altares cada vez que se celebra la Santa Misa.

"Padre Santo: Yo, humilde hechura de tus manos, me presento en tu acatamiento divino, en unión de tu Unigénito Humanado, en el momento solemne [en] que, saliendo del seno virginal de María y colocado en el pesebre, se dirigió a tu Bondad para honrarte con el título de Padre y reiterar su entrega y abandono total a tu divina Voluntad repitiendo: «Ecce venio». He aquí que vengo para cumplir ¡oh Dios mío y Padre mío! tu santa Voluntad.

En unión de los actos de infinito valor que realizó a tu favor tu Hijo Unigénito en el pesebre, en el establo de Belén, y durante su infancia, y de los sentimientos de caridad y humildad profunda con que soportó los trabajos y humillaciones anejos a su santo pero pobrísimo nacimiento, recibe, Padre Santo, todos los trabajos y humillaciones que he padecido hasta aquí, y quieres que padezca el resto de mi vida, como humilde prueba de mi reconocimiento a tu Bondad por los tesoros infinitos de gracia y gloria que comunicaste a la Santa Humanidad del mismo divino Verbo, y por las caricias divinas que, en unión del Espíritu Santo, le prodigaste en su santa infancia, cuyas caricias y tesoros te agradezco más que todos los favores otorgados a mi alma.

¡Oh Niño divino, Verbo Encarnado Unigénito del Padre, Imán de los cariños de tu Madre Virgen, Soberano de los Ángeles y Redentor de los hombres, Señor mío y Dios mío! Yo, tu humilde esclava, en unión de tu Inmaculada Madre, y de los Ángeles que rodearon tu pesebre, me presento ante tu Majestad soberana para felicitarte y congratularme contigo por tu venida al mundo, y agradecerte esta suprema fineza de amor. Vengo asimismo a consagrarme una vez más a tu amor y servicio, y entregarme a tu Bondad, en concepto de niña inocente, sierva, discípula, amiga y hermanita tuya, confidente de tus penas y secretos, y también de tus consuelos.

Recíbeme, querido mío, no me rechaces ni rehúses mi compañía porque soy pobre y pecadora, pues viniste al mundo para los pobres y pecadores en primer lugar. Establezco mi morada a tu lado en el pesebre, abre tus bracitos y recíbeme en ellos, dame el ósculo de paz que tanto ansío y espero de tu infinita condescendencia y Bondad. Háblame de tus amores, de los amores de tu Corazón divino hacia las almas, revélame tus secretos, y reproduce tu vida en la mía, pues, quiero ser una viva reproducción de tu divina Persona Humanada. Soy tu parvulita, Niño divino, trátame como a tal, con toda confianza, que yo a mi vez te trataré con la confianza, veneración, estima y amor que se merece tu infinita Bondad, y te prodigaré caricias mil cada instante, en unión de Dios Padre, y Dios Espíritu Santo, y de tu Purísima Madre.

Recibe, Esposo mío, mis ansias de amarte y servirte, y de pertenecerte por completo, en unión de los cuidados maternales que te prodigó tu Madre en el establo de Belén, y recíbelo todo como humilde prueba de mi reconocimiento y amor a tu divina Persona Humanada, por ser quien eres, y por los grandes prodigios que obraste en el mundo a gloria del Padre, y a favor del género humano."


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