Alfa y Omega

    Alfa y Omega    

Me da miedo, quiero decir "sospecho" (aunque no soy nadie para eso) que con tanto insistir en que "ya" somos hijos de Dios, "ya" participamos de la Jerusalén Celestial, que "ya" hemos resucitado a la vida nueva, que "ya" por la fe disfrutamos del "lumen gloriae", como leemos en la teología litúrgica y en las interpretaciones alegóricas del Apocalipsis, olvidemos que la Jerusalén terrenal también tiene su "historia sagrada", con sus profecías y esperanzas.

Parece como si "se pensara" que esto "ya está aquí" y que seguirá siempre igual, que el mundo tiene que seguir dando vueltas por los siglos de los siglos y que la historia no se acaba.

Pero, ¿es que no hay que entregar el Reino al Padre? ¿Es que no se levantarán los réprobos, con una soberbia osadísima (ya que se atreverá contra la Ciudad Santa y el Pueblo de los Santos), con envidiosa acedia, después del Reino Milenario, cuando Satanás sea soltado por breve tiempo, y, al fin, el fuego del cielo los devore?

¿Qué pasa pues con la historia? ¿Se acaba o no se acaba? ¿Y cómo? ¿Qué quiere decir todo esto que pone la Biblia para el final del final? ¿Es que el Alfa, el Primero, el Principio, no es el Omega, el Último, y el Fin?.

Lo que empezó al principio, ¿se va a quedar en el medio sin llegar al final?

Tanto si "se piensan" que ya estamos en el Milenio, como si "se piensan" que el Milenio es el final, niegan el Milenio y niegan el final.

Pero se piensen lo que se piensen, ¿qué es lo que está pasando?

Manuel María Domenech Izquierdo

Audiencia General del 15 de octubre 2014: La Iglesia - 9. La Iglesia esposa espera a su esposo
Udienza Generale del 15 ottobre 2014: La Chiesa - 9. La Chiesa sposa aspetta il suo sposo
La esperanza trascendental sólo es apocalíptica
"Y cuando añadimos venga tu reino, lo que pedimos es que crezca nuestro deseo de que este reino llegue a nosotros
y de que nosotros podamos reinar en él,
pues el reino de Dios vendrá ciertamente, lo queramos o no" (San Agustín, carta a Proba).

Los entusiastas del punto omega a lo Theillard de Chardin ignoran el origen del universo, el punto alfa. Dicen que la palabra viene del silencio, siendo así que todo viene de la Palabra, incluso el silencio. Y la Palabra es Luz; Luz de Luz; está en todas las cosas y los ciegos no la ven. Todavía puede medirse el eco de los replandores del inicio en el fondo de radiación cósmica. Cristo es Alfa y Omega, no sólo omega. No han mirado nada de la metafísica de la luz. Han apagado las luces de la edad media y se han quedado a oscuras. El nominalismo les ha llevado al origen de las ideologías del mal: el "pienso, luego existo".


(:- From Alpha to Omega in Crete :-)

Camino(s) ascendente(s):