Un Padrenuestro a San José

Cartas a mis ahijados

Un Padrenuestro a San José

Barcelona, julio 1991

Dices que quieres ser ingeniero. Yo ya lo soy. Cuando era pequeño como tú, lo que más me gustaba era la mecánica y la electricidad. Ahora es tener a San José por patrón, ya que lo es de los ingenieros, porque nuestra misión es buscar, encontrar y realizar soluciones a los problemas, y eso es lo que hacía San José. No era exactamente un carpintero como lo concebimos ahora. San Lucas, en su Evangelio, le llama "tekton", que significa "constructor. San José resolvía todos los problemas de los nazarenos. Les podía arreglar una ventana, reparar los aperos de labranza o mejorar las compuertas de una acequia. Claro está que, en aquel tiempo, la madera jugaba un papel preponderante en todo y, por eso, le llamamos carpintero. Además, sus clientes eran pobres casi siempre y, así, él también lo era.

Pero San José es también el Patrono de la Iglesia por ser Padre de su Cabeza, que es Cristo, el de los seminaristas por ser Padre del Unico Sumo y Eterno sacerdote y el de los padres de familia por ser el Padre de la más Sagrada de las familias. Por eso, San José es a la vez tan grande y tan pequeño. Ni una palabra suya conserva la historia. Sólo nos dice algo de lo que pensaba y de lo que hacía. Y, ciertamente, lo hacía bien, porque era "Justo".

Siempre que rezamos un Padre Nuestro a un santo, en realidad se lo estamos rezando a Dios y ponemos al santo como intercesor. Pero hay un caso en que también se lo puedes rezar al santo. Yo lo he probado y se puede hacer. Es cuando rezamos un Padre Nuestro a San José.

San José es nuestro padre. Si es padre de la cabeza, también lo será de los miembros, y todos nosotros somos miembros del Cuerpo Místico de Cristo. Está en los cielos. Su alma ve a Dios y hay teólogos que piensan que está en cuerpo y alma como María, su mujer. También queremos la santificación y glorificación de su nombre.

El Reino que deseamos que venga es el de Jesús, Hijo de David, y es precisamente por San José, su Padre Mesiánico, que Jesús es Hijo de David. Así que también a San José se le puede decir directamente: ¡Venga a nosotros tu Reino!.

La santidad de los que ven a Dios impide en ellos todo deseo diferente de los deseos de Dios. Por eso podemos decir a San José que se haga su voluntad en la tierra como en el cielo.

Con tantos padres de familia que dicen tener trabajo y casa gracias a San José no hay que esforzarse mucho en demostrar que se le puede pedir el pan nuestro de cada día. Aunque es de destacar que la intervención que debe tener en esto ha de ser extraordinaria, porque también lo fue cuando lo procuraba para Jesús y María en Belén, Egipto y Nazareth.

También hay que pedirle que perdone nuestras ofensas. En realidad, cuando pecamos, ofendemos a todos los santos y perjudicamos a toda la Iglesia, por lo que hay que pedir perdón a todos.

Y, cómo no va a protegernos en la tentación y a librarnos del mal y del maligno el que se llevó a Egipto al Niño y a su Madre para eso. Una vez leí que era seguro que San José había muerto antes de que crucificaran a Jesús, porque si no, "o no le habrían crucificado o las cruces habrían sido cuatro". Muy seguro es pedir protección al que fue guardián de la Sagrada Familia.

Por todo esto dice Santa Teresa que San José no está especializado en ningún tipo de gracias, como otros santos, sino que las concede todas. A él confío el camino de tu vida hasta la eternidad.

Recibe un fuerte abrazo de tu padrino:

Manuel Ma. Domenech I.


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