Del aguante

Del aguante

Año Compostelano, día del Pilar (escribo esto a 12 de octubre del 2010),
del Pilar de Zaragoza, desde el que la Santísima Virgen, que permanecía con los Apóstoles,
enardeció el "aguante" de Santiago para que pudiera cumplir su misión en Hispania.

Eso del aguante es muy importante. En el Apokalipsis, la palbra "aguante" (traducida como "paciencia" muchas veces) aparece siete veces:

(Ap. 1,9-11): Yo Juan, el hermano vuestro, y compañero en la tribulación, y en el reino y en el aguante (1,7) en Jesús.
(Ap. 2,1-7): Sé tus obras, tu trabajo y tu aguante (2,7)... ...y que tienes aguante (3,7)
(Ap. 2,18-29): Sé tus obras, y la caridad, y la fe, y el servicio, y tu aguante (4,7).
(Ap. 3,7-13): Pues guardaste la palabra de mi aguante (5,7), también yo te guardaré de la hora de la prueba.
(Ap. 13,10): Aquí está el aguante (6,7) y la fe de los santos.
(Ap. 14,11-12): Aquí está el aguante (7,7) de los santos.
Es paciencia pero "paciencia probada", muy "entrenada". En inglés se traduce por "endurance" y en catalán por "endurança".

El verano pasado (2010) estaba un niño llorando en su sillita, me acerqué a él y le dije: "Tienes toda la razón. Yo también lloraría, lo que pasa es que me aguanto" Y el niño se calló. Quedé la mar de bien.

Después pensé: ¿De qué me aguanto?. Y me dije: De las tres angustias (de la existencia, de la duda y de la libertad) que rezuma el mundo moderno:

Esto lo he explicado en la página: La trágica corrosión del hombre moderno desvelada desde el medio de la edad media.

Luego me pregunté: ¿Por qué me aguanto?. Y me dije: Porque me apoyo en este trípode:
 

  La Spe Salvi.
Ver Consideralizaciones sobre la Spe Salvi"
  El libro "El Espíritu de la Liturgia".
Ver Cosmos * Liturgia * Historia.
  El espíritu del Apostolado de la Oración.
Ver El Apostolado de la Oración.

Por fin me he preguntado: ¿Por qué no lloran los que no se apoyan en este trípode? Desgraciadamente es porque olvidan el espíritu aturdiéndose con los sentidos. Aquí viene bien el comentario de San Bernardo al Cantar (Cant. 1,8) que dice: "Si no te conoces, sal fuera y vete con los rebaños" (Sermón 35,1ss). Esto lo he explicado en la página: No hay que confundir memoria, inteligencia y voluntad con cenestesia, imaginación y sentimiento.

Olvidan su espíritu porque huyen hacia afuera. Hay que huir, pero al revés: "Huid hacia vuestro interior", "que la salida al mundo os parezca como ir al fuego", aconseja Santa Catalina de Siena en una carta a Fray Nicolás de Ghida de la Orden del Monte Oliveto. Nos hemos de mirar por dentro, no por fuera como nos miramos en las fotos, para pedir perdón al Padre celestial que ve en lo interior.

A ver la triple angustia alcanza cualquiera. No es cosa de estudiosos o especialistas. Nadie tiene escusa. Por eso, o se huye hacia afuera, o se tiene la angustia. Por eso tienen tanto éxito las filosofías modernas: porque el problema lo tiene todo el mundo. Los hombres huyen de él olvidando, ignorando y odiando. Se desesperan. Lo difícil es aceptar el remedio que Dios nos da, por falta de humildad y caridad. Los falsos profetas vocean falsas expectativas y tienen éxitos fugaces. Al fin sólo recogen desengaños y desesperaciones.

Ver la huella del pecado original en nuestra naturaleza en los tres polos de nuestra semejanza con la Santísima Trinidad, es muy útil para recibirle cuando venga a sanarnos con su gracia. Dentro de nosotros no se la teme, decía Santa Teresita del Niño Jesús. En cambio, fuera es terrible: "la inmediatez con lo divino es algo tremendo", decía el Padre Leonardo Castellani. (ver: Santa Teresita, el P. Castellani, San Agustín y nosotros).


Hay que llorar porque Dios, que nos ha creado, redimido y nos da la vida eterna, es olvidado, ignorado y despreciado, pero no por desesperación. Si llorásemos sólo por eso, no tendríamos que aguantarnos, pero la triple enfermedad de nuestra naturaleza no se cura por llorar.


Aguantar no quiere decir que el desfallecimiento (cuando el ser se desmorona), el desconcierto (cuando la inteligencia se nubla), el deshaliento (cuando las fuerzas faltan), no puedan venir, sino que, cuando lleguen, no se pierda la esperanza de alcanzar con el sufrimiento lo que ya no se puede conseguir actuando.

* * *
"Tener fe no quiere decir que no tengamos dificultades en la vida, sino que somos capaces de afrontarlas sabiendo que no estamos solos".
(SS Papa Francisco, twitter 7 de febrero del 2015))

Lo oí yo. Lo puede oír usted en el video "Salida de Papa Francisco de la isla griega de Lesbos 16 abril el año 2016 HD" en YouTube

El Papa dice "hypomone" (aguante), que es una palabra de las que aparece 7 veces en el Apokalipsis

Si antes, cuando me preguntaban ¿cómo estás?, decia: "aguantando", ahora más. Es mi estado de whatsapp.

Por cierto; "terremoto" también aparece 7 veces.


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